Colegio de politólogos Cochabamba: Asesinato de viceministro Illanes refleja la crisis de legitimidad del Estado

Cochabamba, 30 de agosto (Red País).-

La muerte por asesinato del viceministro de Régimen Interior Rodolfo Illanes tras una larga agonía en menos de un grupo de mineros cooperativistas, al margen de múltiples interpretaciones, sería el reflejo de una profunda erosión de la legitimidad y veracidad del Estado.

El presidente del Colegio de Politólogos de Cochabamba, Fernando García Yapur, en torno a este tema que puso en vilo a la colectividad nacional e internacional, dijo que el asesinato de la autoridad representa en los hechos la ruptura de la razón de Estado e ir en contra ruta del principio de autoridad legítima que se otorga al Estado para lograr comunidad.

"Lo mínimo que podemos decir y, quizás, cerciorarnos es que algo profundo está mal, o mejor, el malestar de algo profundo se ha puesto en evidencia de manera directa y brutal. Es el síntoma de una crisis interna del Estado del que no saldremos por simple voluntad o sustitución de unas autoridades por otras, ni siquiera de un acuerdo o consenso entre gobierno y cooperativistas", dijo.

El analista agregó que la crisis es de una profunda erosión de la legitimidad, "facticidad" y veracidad del Estado. Cada vez los ciudadanos y colectivos humanos creen menos en el Estado y en el Gobierno, así como en sus autoridades, sus decisiones y en la administración de los artificios que supuestamente debiera darnos certeza, confianza y, en el mejor de los casos, esperanzas y optimismo, agregó.

"A estas alturas, el Estado y sus autoridades representan todo lo contrario, han estirado tanto la cuerda en el ejercicio partisano del poder público que la política y la gestión de conflictos son simples usos y despliegues instrumentales del poder", afirmó.

SIN PRECEDENTES: Según García Yapur, las declaraciones del ministro Carlos Romero en torno al brutal asesinato del viceministro Illanes, además de expresar su sorpresa e indignación personal, puso en evidencia la profundidad de la crisis de veracidad de las autoridades políticas y, por lo tanto, del Estado.

Sostuvo que la muerte por asesinato y, luego o simultáneamente, la quema de la movilidad pública, tienen una fuerte carga política y simbólica que debía alertar a todos los bolivianos en torno a las implicancias del uso de la violencia del Estado y del gobierno de Evo Morales.

"Nunca antes en nuestra historia democrática a lo largo de los últimos 30 años se había atentado en contra de una autoridad del poder público de la manera como se lo hizo, menos todavía quitado la vida de alguien sin consideración a su dignidad e inmunidad personal como ciudadano y, sobre todo, representante del Estado", agregó.

García precisó que todo representante del poder público no es cualquiera, tiene el aura de ser un representante de la comunidad de la que todos se sienten parte. Por ello tienen prerrogativas especiales que no los tienen los ciudadanos de a pie, por lo que cualquier individuo racional al atentar contra alguien así es ir en contra de lo que se quiere ser.

"Asimismo, la muerte violenta y no por accidente de tres o más mineros, no fue confirmada por el Estado/Gobierno, lo que en una cultura de impunidad a cerca de sucesos similares desacredita y pone en vilo directamente al Estado. Algo profundo está mal y será importante debatir sobre la crisis que erosiona a nuestra colectividad", finalizó el politólogo.
//JGV/JLZ//