Productora cumple con requisitos ambientales: Chernobyl consolida su condición de producir una chicha ecológica

Cochabamba, 10 de septiembre (Red País).- La célebre quinta "Chernobyl" de Quillacollo consolidó su condición y capacidad de ser un centro de elaboración de chicha ecológica, cumpliendo y adecuándose a todos los requisitos ambientales previstos en la Ley del Medio Ambiente y su Reglamento.

Al ser catalogada como una unidad industrial por los alcances de la Ley 1333, la elaboradora de chicha Chernobyl es la pionera y modelo en su rubro en cumplir todos los requisitos previstos en el Instrumento de Regulación de Alcance General.

En ese sentido, y tras someterse a las exigencias normativas, y luego de adecuarse a las normas ambientales, obtuvo recientemente el Registro Ambiental Industrial Nº 0309010130 (RAI) que otorga el Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo (GAMQ).

Asimismo, tras arduas gestiones ante la Secretaría Departamental de los Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba, logró el certificado de Declaratoria de Adecuación Ambiental (DAA) Nº 030901-13/GAMQ – UMA-MA-010/15 DAA-021/2016.

Las dos certificaciones garantizan que la elaboradora de chicha y el centro gastronómico y turístico Chernobyl, cumplieron con todas las exigencias legales en materia ambiental, lo que avalan calidad, higiene y salubridad de sus productos (bebidas y comidas).

Los propietarios de Chernobyl, Cristina Gonzales y Román Soliz, expresaron su satisfacción por las certificaciones logradas ya que fortalecen la tradición ancestral de la elaboración de la chicha siguiendo las recetas de antaño, con la diferencia de incorporar elementos modernos que no le quitan su esencia patrimonial de la llajta.

Recordaron que anteriormente se sometieron a rigurosos estudios internacionales, gracias al apoyo del experto enólogo Fernando Quitón y la Fundación para la Ciencia con sede en Suiza, logrando una certificación a la calidad.

EL INICIO: Según la historia de Chernobyl, en 1988 se realizó el primer coloquio de la chicha que marcó las pautas necesarias para que una modesta quinta como era este local, ubicada en la zona de los canasteros de Cota-Villa Asunción, al sudoeste de Quillacollo, se proyecte con los años como una industria dedicada a reivindicar la cultura popular, a partir de la chicha. Sus propietarios no escatimaron esfuerzos para lograr el objetivo de modernizar la elaboración de la chicha, de acuerdo a las normas técnicas y científicas más recomendables.

En su elaboración se combinan prácticas y fórmulas tradicionales con tecnologías y normas modernas de higiene, sanidad e inocuidad.

Sus propietarios Cristina Gonzales y Román Soliz, sostienen que para obtener una chicha de calidad, Chernobyl utiliza materia prima de primera:

Maíz "Wasa Sara" que se cultiva en las tierras fértiles de la provincia de Ayopaya. Es una especie exclusiva que garantiza una chicha sana y nutritiva. De este maíz se obtiene un "wiñapo" de excelente calidad que se elabora en pozas especiales, para luego realizar el secado en ambientes higiénicos.

Luego el wiñapo es llevado al molino donde se obtiene una harina especial que será utilizada en la elaboración de la chicha tras realizar varios procesos que forman parte de los secretos de la industria Chernobyl.

HIGIENE Y MODERNIDAD: Por otra parte, indicaron que por recomendaciones del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Alimentaria (Senasag), la elaboradora de chicha Chernobyl cuenta con ambientes modernos e higiénicos, únicos en Cochabamba y el país.

Chernobyl utiliza gas natural a temperaturas recomendadas que imitan la temperatura de la leña y permite una chicha con sabor a fogón de la abuela.

La chicha se elabora en peroles de cobre, que luego es trasladada a wirkhis donde se hará la fermentación durante una semana. En el proceso se cuida higiene e inocuidad ya que los ambientes están libres de cualquier riesgo de contaminación.

Todo el proceso de elaboración está mecanizado, porque ya no interviene la mano del hombre. Bombas para soportar altas temperaturas, tubos y cañerías especiales hacen de Chernobyl una industria sin igual en el departamento.

Finalmente y una vez que la chicha está madura, la misma es llenada en recipientes de plástico para su comercialización al público en vehículos "termoking" que cuentan con sistemas de refrigeración para mantener el producto a temperaturas adecuadas.
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