Cochabamba, 19 de septiembre (Red País).-

Un sondeo de opinión realizado en las principales calles, juntas vecinales y distritos municipales de Quillacollo, sostiene que nadie cree en la versión de un presunto atentado para acabar con la vida del alcalde Eduardo Mérida Balderrama, por el contrario se considera que es un invento de una persona con delirios de persecución.

Periodistas de la agencia de noticias Red País, realizaron entre el miércoles y pasado viernes, una visita a los sitios más concurridos de la ciudad de Quillacollo para conocer el criterio de los ciudadanos, utilizando la técnica de la entrevista con preguntas cerradas. Los resultados confirman la incredulidad de la gente ante la versión del alcalde Mérida de un posible asesinato por un joven con signos de demencia, quien el pasado martes 13 habría burlado la estricta vigilancia municipal para tratar de llegar al despacho edil armado de un machete, tijera y biblia y acabar con la vida del burgomaestre.

Durante el sondeo hubo personas que soltaron una sonora carcajada ante esa posibilidad, indicando que se trataría de show montado por el alcalde Mérida, quien a fines de mayo del 2015 también recurrió a al mismo libreto para victimizarse. En esa ocasión, Mérida acusó al exalcalde Charles Becerra de haber contratado un sicario para segar su vida y así evitar que asuma la silla edil, pasado un tiempo todo quedó en el olvido, pero sirvió la estrategia para sensibilizar a la población.

TRAMOYA: Asimismo, existen otros criterios de que todo sería una tramoya pésimamente urdida por el alcalde Mérida y su entorno para desviar la atención de las denuncias de corrupción y juicios que fueron interpuestos en su contra por "tráfico de cargos, extorsión a empresas contratistas, cobro de diezmos y obras de mala calidad".

"En resumen, nadie cree en el presunto asesinato del alcalde Mérida, pero sí en la presunta enfermedad mental de la persona contratada para cumplir una comedia trágica de pésimo gusto. Por la situación personal del presunto asesino todo hace suponer que se aprovecharon de su precariedad económica y educación", dijo el concejal René Fernández, por lo que insistió en una profunda investigación acerca de un caso que puso en vilo a la población.

Un gran porcentaje de entrevistados se excusaron de emitir su opinión, moviendo la cabeza negativamente en señal de incredulidad y sorna.

Otros al margen de lanzar una carcajada en señal de desaprobación, afirmaron que lo mejor sería trabajar por Quillacollo, antes de dedicarse a "inventarse macanas" con fines de perjudicar a presuntos opositores, dirigentes vecinales y periodistas contrarios a la gestión del alcalde Mérida.

Finalmente, una gran mayoría planteó que se realice una investigación imparcial ya que no se puede jugar con un tema tan sensible y delicado.
//AMG/JLZ//