Asesinos inventados con fines políticos: Los dos sicarios acusados de atentar contra Mérida coinciden en el libreto

Cochabamba, 21 de septiembre (Red País).-
En 15 meses de gestión, el alcalde de Quillacollo Eduardo Mérida Balderrama, denunció dos atentados contra su vida presuntamente por sicarios contratados por sus opositores locales y el gobierno, en medio de sospechas de que se tratarían de simples inventos y shows mediáticos dirigidos a tapar graves denuncias de corrupción y delitos de falsificación de dos libretas de servicio militar.

Según el abogado penalista, Max Ureña Cadima, exasesor del alcalde Mérida, se trataría de planes tenebrosos que sólo podrían caber en la mente de algún psicópata o enfermo mental, y no así en una persona normal.

"Me temo que algo raro le está ocurriendo al alcalde Mérida. O está viendo películas de mafiosos, está estresado, deprimido, desesperado por tantas denuncias de corrupción o por la posibilidad de perder la silla edil por sus propios errores y delitos, por lo que recurre a inventarse hechos tétricos en su contra", dijo.

Ureña recordó que el 2 de mayo de 2015, Mérida sorprendió a los quillacolleños con una denuncia de un posible atentado contra su vida por parte de sicarios contratos por el exalcalde Charles Becerra Sejas, presuntamente para impedir que asuma el cargo de autoridad edil y así frenar una investigación de los hechos de corrupción consumados en su corta gestión.

Dijo que en esa oportunidad el presunto autor contratado para asesinar a Mérida fue identificado como Remberto Hinojosa Urvina, quien en sus declaraciones informativas ante el Ministerio Público, admitió haber sido contratado para cometer el crimen por un precio de 50.000 dólares.

"Tras encontrar algunos indicios, el Juez Cautelar, envió al presunto sicario a la cárcel de San Pablo de Quillacollo. Transcurridos unos meses, y en medio del mayor hermetismo, recuperó su libertad y actualmente existen rumores de que estaría trabajando en la Unidad de Parques y Jardines de la Alcaldía de Quillacollo", dijo.

Asimismo, Ureña recordó que Hinojosa reveló que fue contratado por un grupo de sicarios denominado "12 apóstoles", quienes actuarían en diferentes escenarios nacionales. También informó que debía realizar el "trabajito" hasta el jueves 29 de marzo de 2015 para evitar que Mérida asuma el cargo de alcalde.

En ese caso, según el abogado, apareció involucrada una señora de nombre Rosaisela GV, quien afirmó que fue obligada por Hinojosa a cooperarla en el plan de asesinato con la amenaza de eliminarla a ella y su pequeño hijo de cuatro años sino lo hacía, ya que tenía 12 jefes que le habían contratado por un precio de Bs 50.000.

Asimismo, Ureña relató que cuando se le preguntó a Hinojosa quiénes estaban detrás del macabro plan, éste dijo "que pensaba que era Charles Becerra, pues no quiere que se sepa de los millones que se ha robado, pero también están comprometidos una tal Mirian, Claudia, José, Jaime, Rosmery y doña Simona, por lo que quiero contactarme con el doctor Mérida para que le cuente todo lo que quieren hacerlo. Si Mérida me cree le voy a pedir seguridad, protección y dinero; y si no me cree, ni modo, voy a tener que matarlo".

"Los que nos contratan saben por qué lo hacen, nosotros vivimos de matar a personas porque somos expertos, somos fantasmas, matamos y desaparecemos. A parte, si matamos a otra persona no pagarían el precio que tiene la cabeza del doctor Mérida (...)", habría dicho con frialdad el presunto asesino.

Todas las actuaciones policiales de ese primer atentado contra la vida de Eduardo Mérida, están contenidas en el informe Nº 0310/15, las mismas que fueron presentadas en esa ocasión al Ministerio Público.

EL OTRO ASESINO: En relación a la reciente denuncia de intentar asesinar al alcalde Mérida, ocurrido el pasado 13 de septiembre por Julio MD, una persona con signos de demencia, existen muchas dudas y sospechas de una tramoya pésimamente concebida por las versiones contradictorias vertidas por el presunto homicida y la propia autoridad edil.

En esa ocasión el alcalde Mérida relató que Julio MD, armado de un machete, tijera y biblia, habría intentado ingresar a su despacho burlando la férrea vigilancia en la puerta de acceso al edificio para dar fin con su vida.

Dijo que el presunto asesino se habría identificado como hijo de Evo Morales, además de mencionar a exgobernantes, actuales ministros, periodistas y dirigentes vecinales, quienes le habrían contratado para "matar al Mérida".

Fiel a su estilo, la autoridad municipal aprovechó la situación para montar un escándalo y show mediático de proporciones, evitando referirse a la salud mental de Julio MD, quien fue liberado por la Policía y el Ministerio Público.

"Temo por mi vida porque Julio DM fue aprehendido en dependencias municipales, cerca de mi oficina. Miren lo raro de esto es, que él va y compra el machete para venir a mi oficina, es decir me individualiza, sabe quién soy y vino además a pedir audiencia, para supuestamente pedirme paz pero con un machete", dijo a los medios de comunicación.

Ese día, según allegados a Mérida, la autoridad festejó con júbilo esa situación, indicando que les había "jodido a los masistas, dirigentes vecinales y periodistas contestarios a su gestión", mientras su presunto asesino era liberado al no existir causales para un proceso penal por los delitos de amenazas y tentativa de homicidio como había planteado su defensa.
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