Álvaro Zamorano: “Mérida se apoderó de la Alcaldía con su esposa y un grupo mafioso”

Cochabamba, 18 de octubre (Red País).-

El alcalde Eduardo Mérida Balderrama se apoderó de la Alcaldía de Quillacollo con su esposa Jovanna Maldonado Villarroel y un pequeño grupo mafioso, fueron las respuestas del dirigente vecinal, Alvaro Zamorano Huacaña, principal impulsor del juicio contra la autoridad edil por falsificación de su libreta militar.

El dirigente vecinal afirmó que Mérida entregó la Alcaldía a la "voracidad y ambición desmedida" de su esposa, una joven de 30 años que define contrataciones de empresas para asfaltados y dotación del desayuno escolar; adquisición de vehículos, ambulancias, fármacos, compras mayores y menores, además de la destrucción y quema de trámites de rivales políticos y sentimentales y aprobación de urbanizaciones ilegales.

Para esos fines, Zamorano afirmó que la esposa de Mérida contrató los servicios de Richard Marcelo Agreda Torres, un intermediario entre las empresas y su persona. Agreda tenía la misión de hacer los contactos y establecer los porcentajes con las empresas, además de cobrar los "diezmos" para luego ser entregados a Maldonado, recibiendo por ese servicio una comisión.

Las versiones del dirigente vecina son en respuesta a las acusaciones del alcalde Mérida, quien el pasado lunes junto a funcionarios municipales y dirigentes a sueldo del Control Social de Quillacollo, reveló la existencia de un audio con un supuesto plan de conspiración a su gestión a través de un golpe municipal, orquestado por el dirigente Zamorano, cuatro concejales, dos abogados y el diputado Lucio Gómez Lojo.

La autoridad denunció que ese grupo junto al Movimiento al Socialismo (MAS) buscaría hacerse de la silla edil, por lo que planteó a los quillacolleños defender la democracia municipal.

"El único que se adueñó de la Alcaldía es Eduardo Mérida junto a su esposa y un grupo de funcionarios mafiosos, por lo que sus acusaciones caen en el vacío. El ladrón cree que todos son de su condición", dijo a tiempo de emplazar a Mérida a probar que el audio en cuestión es auténtico.

DESAFÍO: Álvaro Zamorano dijo que Mérida es conocido en el mundillo abogadil como una persona "capaz de los planes más sórdidos y tenebrosos", ya que tiene la facilidad de mentir e inventarse sicarios, audios y enemigos. "El Alcalde sufre de mitomanía y sociopatía, lo que lo hace altamente peligroso", agregó.

Para determinar quién dice la verdad o miente, el dirigente vecinal lanzó el reto de someterse a una prueba de audio, incluso al detector de mentiras o polígrafo.

"No existe un plan de conspiración contra la gestión de Mérida, porque será la corrupción de su esposa la que provocará su caída. Quillacollo enfrenta el escándalo más grande de corrupción de todos los tiempos que involucra a Mérida, su esposa Jovanna Maldonado y Richard Agreda", dijo.

¿GOLPE MUNICIPAL?: Zamorano descartó cualquier golpe municipal, ya que es un simple dirigente vecinal sin ningún poder económico o político, como ostenta el clan familiar Mérida-Maldonado.

"Detrás de la denuncia de los audios de conspiración se oculta el verdadero motivo: desviar la atención de los quillacolleños acerca de las conversaciones de la esposa del Alcalde de coimas, sobornos y extorsiones a empresas", dijo.

Asimismo, Zamorano desvirtúo las sindicaciones de Mérida de dar trabajo a jueces y fiscales si ayudan en su encarcelamiento, ya que no tiene esa capacidad. También afirmó que no existe el grupo que administrará la Alcaldía tras la caída de Mérida, siendo uno más de sus inventos.

"No soy el abogado Mérida para trabajar con consorcios de jueces, fiscales, policías y abogados como él lo hacía y lo sigue haciendo, ya que en la Alcaldía trabajan familiares de muchas autoridades judiciales que pronto revelaremos con nombres y apellidos", agregó.

Finalmente dijo que no es concejal, político o conspirador, sólo un dirigente vecinal que busca transparencia en la administración municipal y que desaparezcan los grupos mafiosos y funcionarios con prontuario criminal.
//AMG/JLZ//