Alcalde Mérida buscó politizar accidente en venganza contra concejales por actos de fiscalización

Cochabamba, 22 de octubre (Red País).-

La desesperación que se apoderó del alcalde Eduardo Mérida Balderrama y su entorno, ante la posibilidad de su encarcelamiento por el presunto delito de falsificación de su libreta de servicio militar, le lleva a urdir tenebrosos planes de persecución en contra de concejales, dirigentes vecinales y periodistas contestarios a su gestión.

Los abogados Gilmar Terrazas y Max Ureña, que llevan la defensa legal del dirigente vecinal Álvaro Zamorano Huacaña y el periodista Walter Gonzales Valdivia, denunciaron que el alcalde Mérida perdió la cordura y la brújula porque trata de encontrar culpables de sus errores y delitos en presuntos "opositores". "Mérida es víctima de sus propios fantasmas, lo que le lleva a hostigar a concejales, dirigentes vecinales y periodistas, a través de impactos mediáticos", dijo.

Ambos abogados se refirieron al caso del accidente fortuito en el que están incluidos los concejales Antonio Montaño, Zacarías Jayta y un chofer del vehículo del Concejo Municipal de Quillacollo, quienes fueron víctimas del odio desmedido del alcalde Mérida, quien al enterarse del hecho de tránsito instruyó a sus colaboradores llamar a todos los medios de comunicación informando del caso en un intento de "politizar" un incidente sin mayores consecuencias.

Indicaron que el alcalde Mérida en persona comandó las pesquisas del hecho, interfiriendo las labores de efectivos de Tránsito y convocando a funcionarios del hospital de Quillacollo, quienes se constituyeron en la Caja Nacional de Salud, en las oficinas policiales de Colcapirhua y la Clínica Santa Rita donde los concejales voluntariamente se sometieron a la prueba de alcoholemia.

ENCOMIABLE

Destacaron el accionar de los concejales Montaño y Jayta, quienes sin ser autores del accidente fortuito, auxiliaron a la herida y se sometieron voluntariamente a jurisdicción de Tránsito.

"Lo que llama la atención es la actitud desesperada del alcalde Mérida, quien fiel a su accionar abogadil, quiso magnificar los hechos convocando periodistas, llamando borrachos a los concejales y denunciando el presunto uso de bienes y servicios del Estado. Insistió en el tema hasta el cansancio, pese a que Mérida dispone de los bienes y funcionarios municipales cuando así le da la gana", dijo.

Ureña y Terrazas lamentaron que el alcalde Mérida haya perdido la sensatez y acentuado su odio enfermizo contra algunos concejales, urdiendo acciones que pueden volcarse en su contra.

Finalmente, advirtieron que similares acciones pretende aplicar al dirigente vecinal Álvaro Zamorano y al periodista Walter Gonzales Valdivia, los principales blancos de la autoridad, quien incluso habría contratado sicarios para matarlos.
//AMG/JLZ//