Cochabamba, 9 de noviembre (Eltunari.com/Red País).-

Jovanna Maldonado Villarroel, la joven esposa del alcalde Eduardo Mérida Balderrama, fingió dolores en la garganta que le quitaron el habla para suspender la audiencia de conciliación en el proceso que le sigue el periodista Walter Gonzales Valdivia por los presuntos delitos de difamación en injurias que dañaron el honor y prestigio del profesional.

Pese a que presentó un certificado médico que justificaba su ausencia en la mencionada audiencia de retractación fijada para las 14.45, Maldonado a las 11.00 de este miércoles fue vista junto a los funcionarios municipales Marco Galvez y Abat Sevilla en el edificio del Banco Nacional de Bolivia (BNB) realizando transacciones financieras. Según testigos, Jovanna Maldonado, gozaba de buena salud y nada parecía inquietarla, por lo que habría simulado una enfermedad en la garganta para no presentarse a la cita judicial.

Acerca de esta situación inverosímil el nuevo abogado de la acusada, Ludwing Ledezma, presentó un memorial asumiendo el copatrocinio de la defensa junto a Ronald Raúl Orozco, y justificando la ausencia de su defendida por los males señalados. "La señora Jovanna Maldonado tiene la buena intención de llegar a una conciliación y retratación como señala la norma procesal, pero quería hacerlo a viva voz. Su padecimiento le impide hablar por lo que hemos solicitado la suspensión de la presente audiencia", agregó.

Tras consultar a la parte querellante en torno al impedimento y ser aceptado, el juez de Partido de Sentencia Penal y Liquidador Nº 1 de Quillacollo, Elvis Isaac López Moya, suspendió la audiencia de conciliación para el 28 de noviembre a las 8.45.

Según la víctima de los insultos, ofensas y ultrajes a su honor, la inasistencia de Maldonado a la audiencia de conciliación donde debía pedir disculpas, era un hecho cantado por cuanto sus allegados difundieron que "jamás lo haría, por el contrario buscaría por todos los medios castigar judicialmente a Walter Gonzales por su atrevimiento", incluso propagaron que estaba dispuesta a gastar cuantiosos recursos para "verlo en la cárcel".

JUICIOS A DÚO
De acuerdo a los antecedentes que cursan en el mencionado Juzgado, Maldonado y su esposo Eduardo Mérida Balderrama, en represalia por el proceso judicial, interpusieron juicios contra Gonzales por los mismos delitos, forzando para ello pruebas que no corresponden debido a su condición de periodista.

"Lo que aparentemente desconoce la pareja, es que los presuntos delitos de imprenta se ventilan en el Tribunal de Imprenta según los alcances de la vigente Ley de Imprenta. Mi defendido es periodista profesional con más de 25 años de experiencia en medios locales y nacionales y es afiliado a los gremios de la prensa, por lo que cualquier proceso judicial en su contra debe realizarse ante un Tribunal de Imprenta", dijo el abogado Gilmar Terrazas Vera.
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