Cochabamba, 12 de enero (Red País).-

Trabajadores de la Empresa Municipal de Aseo de Quillacollo (EMAQ) mantienen un paro de 48 horas y amenazan con declararse en huelga de hambre indefinida, si las autoridades municipales no les garantizan estabilidad laboral y respeto al fuero sindical.

El dirigente del Sindicato de Trabajadores Municipales de Quillacollo (STMQ), Silvio Mercado, informó que después de un cuarto intermedio en las medidas de protesta que iniciaron la pasada semana, las autoridades de EMAQ y los dirigentes de los administrativos cambiaron de parecer, vulnerando el fuero sindical de dos dirigentes.

Dijo que entre los dirigentes afectados por el "abuso patronal", figura una mujer de pollera a quien discriminaron y atentaron sus derechos laborales y sindicales.

"El paro de 48 horas y su posible ampliación es de exclusiva responsabilidad de las autoridades de EMAQ y de los dirigentes administrativos. Los trabajadores exigen su estabilidad laboral y respeto a su fuero sindical, entre tanto los administrativos sus conveniencias políticas", dijo.

Mercado recordó que de los preacuerdos participaron dirigentes de la Federación de Trabajadores Constructores de Bolivia, quienes avalaron todo lo acordado, que lamentablemente fueron desconocidos por los administrativos y de autoridades de EMAQ, en especial por su gerente Gorky Gómez Iriarte.

"Ante el desconocimiento e incumplimiento de los preacuerdos, los trabajadores optaron por declarar paro de 48 horas y su posible ampliación con una huelga de hambre. Pedimos disculpas y comprensión a la población de Quillacollo por los perjuicios ocasionados, pero lo hacemos en defensa de nuestro derecho al trabajo, estabilidad laboral y respeto al fuero sindical", agregó.

INADVERTIDO
Gracias al control que ejercita el alcalde Eduardo Mérida Balderrama de los medios de comunicación de Quillacollo, la protesta de los trabajadores municipales pasa desapercibida, mientras las calles se van llenando de basura y escombros que podrían ocasionar daños al medio ambiente y la salud de la población.

Desde el pasado lunes que los carros basureros suspendieron el servicio de recojo de basura de calles, plazas y avenidas, por lo que Mérida habría recurrido a la amenaza de despedir trabajadores y sancionar a los que no acuden a sus fuentes de trabajo.

EMAQ, es una entidad descentralizada de la Alcaldía a través de una ordenanza, lo que obliga a las autoridades a cumplir la Ley General del Trabajo que garantiza los derechos señalados.

  


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