Cochabamba, 12 de enero (Red País).-

El director de la Unidad Operativa de Tránsito, Marco Miranda Zamorano, advirtió que en breve la ciudad de Quillacollo se convertirá en "La Ceja de El Alto de La Paz", donde prima el caos vehicular, el desorden y la inseguridad.

La autoridad policial afirmó que nadie hace nada por ordenar el tráfico vehicular en el centro de Quillacollo, lo que provocó un colapso urbano con graves consecuencias para el medio ambiente y la salud de los habitantes que soportan, desde hace años, una contaminación ambiental de proporciones.

"El tema del transporte en Quillacollo y su reordenamiento, es un tema estructural que no se solucionará ni con la presencia de mayor número de efectivos policiales, por lo que deben hacerse los máximos esfuerzos para que la Alcaldía, Concejo Municipal, Control Social, Transporte, comerciantes y vecinos de las calles, asuman sus roles y responsabilidades para impedir que la ciudad colapse mucho más con riesgo de accidentes y muertes", dijo.

CRÍTICAS

Frente a las críticas de algunos medios de comunicación y autoridades municipales, Miranda reiteró que el problema del transporte es una cuestión estructural, por lo que rechazó que todos carguen la responsabilidad a Tránsito.

Afirmó que Tránsito tiene facultades y obligaciones específicas, y no puede hacer las labores de la Intendencia para poner orden a los comerciantes que invadieron calles, avenidas y plazas.

"Las arterías céntricas de Quillacollo están convertidas en mercados, especialmente las calles y avenidas Suárez Miranda, Waldo Ballivián, Gral. Pando, Héroes del Chaco, Sucre, Santa Cruz, Cleómedes Blanco, Pacheco y otros, vías por donde se soporta un intenso tráfico de vehículos que interfieren el paso de peatones", agregó.

INVASIÓN

Miranda de forma contundente dijo que en Quillacollo no hay Intendencia ni Alcalde para que pongan orden a los comerciantes que invadieron las vías y plazas. A manera de ejemplo, citó la realidad de la plaza Bolívar donde en las aceras Este, Oeste y Norte están apostados comerciantes de toda laya, y los transportistas las convirtieron en sus paradas, perjudicando el normal flujo de vehículos.

"Me gustaría que me den la oportunidad de ser Intendente sólo un mes para demostrar que es posible ordenar el centro urbano de Quillacollo de comerciantes, quienes se apoderaron de aceras y calzadas. En la calle Sucre entre la Plaza de Granos y la calle Avaroa, las casas comerciales sacan sus productos a las aceras y parte de la calzada dificultando el libre tránsito y poniendo en riesgos la vida de los peatones", agregó.

Finalmente, dijo que de continuar las cosas como están, en breve Quillacollo será La Ceja de El Alto ya que en la Plaza Bolívar confluyen las líneas de transporte del Valle Bajo, de El Paso y la zona Norte, colapsando este espacio.
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