Cochabamba, 13 de enero (Red País).-

Ante la invasión y toma de las calles y plazas del centro urbano de Quillacollo que dificultan el tráfico de vehículos, el director de la Unidad Operativa de Tránsito, Marco Miranda Zamorano, se ofreció públicamente trabajar gratuitamente como Intendente Municipal para ordenar el comercio ambulante y fijo.

La autoridad policial en entrevista en un medio de comunicación local, afirmó que la irrupción del comercio en las calles céntricas, es resultado de la ineficiencia e inoperancia del Intendente de la Alcaldía de Quillacollo que acentúa al caos vehicular y pone en riesgo la integridad de los peatones. "No estoy en contra de nadie, pero todo debe hacerse como corresponde", aclaró.

 

A manera de ejemplo se refirió a lo que ocurre en las calles Sucre y Abaroa, donde los dueños de casas y los inquilinos, al margen de instalar negocios, avanzaron hasta media calzada o calle, dificultando el paso de los vehículos de servicio público y particulares. Cuando se los pide retirar sus productos en muestra, argumentan que tienen permiso de la Intendencia y de Tráfico y Vialidad, incluso exponen sus autorizaciones escritas, restando autoridad a los efectivos de Tránsito, agregó.

Dijo que en la calle Sucre desde la Plaza de Granos hasta la Plaza Principal, los centros comerciales y otros negocios, sacan cocinas, refrigeradores, muebles de todo tamaño y ropa usada a las aceras y parte de la calle. Esta situación se repite todos los días, siendo más complicado los martes, viernes y domingo, sin que nadie diga nada, especialmente la Intendencia.

"Ordenar el comercio en estas calles no es facultad ni competencia de Tránsito sino de la Intendencia, por lo que me ofrezco a trabajar de intendente sólo un mes y de forma gratuita para poner orden, y así aminorar los riesgos para los transeúntes y mejorar el flujo vehicular. En las condiciones actuales, es toda una hazaña caminar por las calles Sucre, Abaroa, Oruro y Santa Cruz", dijo.

PLAZA DEL COMERCIO
Por la acción de los comerciantes locales y los que vienen de la ciudad o del interior del país, la Plaza Principal de Quillacollo está convertida en una plaza del comercio, donde los gremiales se dan modos para vender ropa, mates y otros productos que dañan la imagen religiosa y turística de esta ciudad.

Relató que todos los días por la mañana ambulan comerciantes de ropa, mates, salteñas y otros productos por los alrededores de la plaza, así como por las arterias adyacentes. Ni qué decir de las calles históricas Atacama y Cleómedes Blanco que están convertidas en mercados que obstruyen el paso de los peatones.

"Los alrededores del templo de San Ildefonso no guardan relación con su jerarquía de Santuario y área de recogimiento espiritual, por lo que reitero mi ofrecimiento de ser intendente por un mes", finalizó.
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