Informes oficiales: Alcaldía de Quillacollo está paralizada y la ejecución en 2016 alcanzó el 60%

Cochabamba, 22 de enero (Red País).-

La Alcaldía de Quillacollo desde diciembre de 2016 está paralizada, y sólo se ejecutan obras retrasadas o de continuidad, desvirtuando los anuncios del alcalde Eduardo Mérida de "sopapear con obras a los opositores a su gestión", cuando la ejecución del pasado año apenas alcanzó al 60%, la más baja de todos los municipios de la región metropolitana.

Según informes oficiales del Ministerio de Hacienda y Finanzas y del Sistema Integrado de Gestión y Modernización Administrativa (SIGMA), aprobado mediante Decreto Supremo Nº 25875 de 18 de agosto de 2000, la ejecución presupuestaria de Quillacollo llegó al 60%, cifra que contradice lo anunciado por el alcalde Mérida de 70%.

De acuerdo a la escala de clasificación del SIGMA, el 60% es un porcentaje modesto que linda con el aplazo. En contrapartida los municipios de Vinto, Sacaba y Cercado pasaron el 80% de ejecución presupuestaria. En tanto que Sipe Sipe, Tiquipaya y Colcapirhua alcanzaron el 70%.

Referente a estos porcentajes, el presidente del Concejo Municipal de Quillacollo, Víctor Osinaga López, lamentó que el alcalde Mérida se haya limpiado la boca antes de confirmar la real ejecución en 2016 que apenas llega al 60%.

"Hasta ahora no tenemos un informe oficial de la ejecución de 2016; aunque por medios extraoficiales, especialmente discursos y declaraciones del alcalde Mérida a los medios de comunicación, nos enteramos que sería del 70%. Vamos a esperar el informe oficial, mientras tanto es válido para nosotros el 60% que consigna el SIGMA, que según sus parámetros de calificación serían un aplazo", dijo.

PAGOS A CONTRATISTAS
Por otra parte, Osinaga reveló que varios representantes de empresas contratistas y proveedores, denunciaron el retraso en el pago de planillas y por las obras concluidas, sin que nadie explique los motivos.

"Hemos recibido denuncias de varias empresas que trabajan con la Alcaldía de Quillacollo, de retrasos en sus pagos pese a las obras concluidas. Al parecer se trataría de una forma de extorsión y chantaje para que los contratistas cumplan con el pago de diezmos, que en muchos casos fueron establecidos para adjudicarlos las obras", dijo.

Anunció que realizarán una profunda investigación para conocer las reales razones de las postergaciones en los pagos a las empresas y proveedores, ya que esos retrasos influyen negativamente en los porcentajes de ejecución.

Finalmente, dijo que sería lapidario y hasta delictivo retrasar los pagos supeditados a los afamados "diezmos", que al parecer ya están institucionalizados en Quillacollo, especialmente y con mayor descaro en la gestión del alcalde Eduardo Mérida Balderrama.
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