Una hermosa costumbre de antaño: Buscan recuperar el tradicional “corso de las flores” en Vinto

Cochabamba, 28 de enero (Red País).-

Vinto, uno de los municipios con rico patrimonio cultural y costumbrista, se apresta a recuperar el tradicional "corso de las flores", que antaño convocaba a visitantes y turistas nacionales, gracias al auge del ferrocarril y su potencial frutícola y agrícola.

Las décadas de los 60, 70 y 80 fueron los años maravillosos de Vinto, ya que la abundante producción de manzanas de la variedad camuesa, duraznos, uvas y otros productos agrícolas de temporada como el maíz, constituían la atracción de propios y extraños. Vinto era el paraíso natural visitado por gente de Oruro, La Paz y la ciudad de Cochabamba, pues durante las fechas de carnaval aumentaba su encanto festivo.

Según las autoridades municipales de Vinto, lo que se pretende es recuperar esa memoria festiva y cultural de la población, expresada en el inolvidable corso de las flores que reunía a los vecinos y convocaba a visitantes de las poblaciones aledañas, la ciudad de Cochabamba y el interior del país. Vinto durante esas décadas prodigiosas, era el lugar ideal para el descanso y las vacaciones merecidas, además de la celebración del carnaval valluno.

Con el propósito de recuperar esa hermosa tradición ancestral para fortalecer la identidad cultural de Vinto, se busca reactivar el corso de las flores con participación de grupos juveniles, vecinos organizados y comunidades rurales. Se quiere hacer de las carnestolendas de antaño, un gran símbolo cultural de las tradiciones de Vinto, por lo que se va alistando su organización a través de una convocatoria pública que incluirán grandes premios otorgados por la Alcaldía, instituciones públicas y privadas.

El director de Desarrollo Humano de Vinto, Álvaro Bolaños, recordó que el afamado corso de las flores, era un acontecimiento esperado por los habitantes del valle bajo y la ciudad de Cochabamba por sus características festivas y capacidad productiva de Vinto. Según datos históricos se realizaba el martes de ch'alla con la organización de la Alcaldía que otorgaba premios a las mejores comparsas y disfraces, agregó.

De la misma manera, recordó que una de las tradiciones arraigadas en Vinto era la Kacharpaya del domingo de tentación que se realizaba en la denominada "Ciudad Nueva", situada a pocas cuadras del monumental Palacio de Villa Albina de la familia Patiño. En ese lugar se daba rienda suelta a la imaginación con el concurso de takipayanacus o contrapunto entre comparsas y pandillas de carnaval con participación de grupos de Quillacollo, Vinto, Chulla, Anocaraire y comarcas vecinas en medio de arcos de flores, frutas y maizales.

LA BELLA ÉPOCA
Según el escritor de la historia y tradiciones de Vinto, José Montaño Vergara, la fiesta de mayor popularidad en Vinto siempre fue el carnaval. Se celebraba el martes de carnaval en la zona del mercado central de Vinto, en medio de la algarabía de la gente.

Montaño también recuerda que antes se celebraba la Kacharpaya que se iniciaba en Vinto Chico, en el camino antiguo Cochabamba-Oruro. Se realizaba el jueves lo que daba lugar a múltiples actos carnavalescos en los que las comparsas rivalizaban en elegancia, buen humor y arte musical. Salían a relucir quenas, charangos, guitarras, mandolinas y acordeones, produciéndose el tradicional contrapunteo (Taquipayanacu).

"Al atardecer una masa humana compacta, alegre y bullanguera, retornaba hacia sus hogares. Al presente esta interesante costumbre casi desapareció con la apertura de la carretera interdepartamental", rememoró.

La actual gestión municipal de la alcaldesa María Patricia Arce Guzmán, se planteó recuperar estas hermosas tradiciones como parte del conjunto ceremonial del carnaval valluno, además con el objetivo de revitalizar las costumbres culturales e identidad del municipio de Vinto.
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