Sube la tensión entre Romero y Guerrero por el caso Illanes

Cochabamba, 6 de febrero (PAGINA SIETE)

La tensión entre el ministro de Gobierno, Carlos Romero, y el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, subió de tono, luego de que este último cuestionara el trabajo del primero en torno a la seguridad del país.

Por segunda vez, ambas autoridades se enfrentaron verbalmente por el denominado caso Rodolfo Illanes, viceministro que fue asesinado durante el conflicto con cooperativistas.

"Es una pena que se entere tan tarde, con razón anda mal la seguridad del país", afirmó ayer el fiscal Guerrero ante el reclamo del Ministro de Gobierno.

Romero, el jueves, calificó de inverosímil la imputación formal que presentó la Fiscalía contra el excomandante de la Policía de La Paz, José Luis Araníbar, por denegar auxilio a Illanes, quien fue asesinado por cooperativistas mineros el 25 de agosto de 2016.

"Si ellos dicen que su comisión de fiscales no pudo llegar al lugar, no pudo establecer contacto con los secuestradores, ahora resulta que el asesinato se lo vamos a cargar en factura a la Policía, eso me parece absolutamente inverosímil", cuestionó Romero.

A criterio del fiscal Guerrero, esa reacción es tardía porque la imputación fue presentada el 2 de diciembre de 2016. Agregó que "es extraño" que Romero haga esas declaraciones, justo un día después de que el opositor Jorge Tuto Quiroga criticara a la Fiscalía.

"Hace algunos días Jorge Quiroga criticó a la Fiscalía por algunas resoluciones, un día después critica Carlos Romero. No sé si se habrán puesto de acuerdo o habrán conversado por teléfono, pero es raro que dos personas coincidan", manifestó Guerrero.

Reproches a la Fiscalía

Horas después, la Policía se sumó a la polémica. Acusó al Ministerio de Público de permitir la liberación de delincuentes reincidentes. "Refutamos las insinuaciones del Fiscal General al pretender responsabilizarnos de la inseguridad ciudadana, cuando uno de los factores principales para esa situación es la liberación de delincuentes reincidentes, atribuible a una sospechosa negligencia en la investigación penal", respondió el comandante de la Policía, Rino Salazar, quien leyó el comunicado que expresa la posición de la institución del orden.

Por la tarde, Juan Carlos Aparicio, viceministro de Seguridad Ciudadana, dijo que Guerrero, de manera apresurada, puso en duda el trabajo de la Policía Boliviana y del Ministerio de Gobierno, cuando son algunos fiscales quienes no acompañan en el trabajo para luchar contra los delitos en Bolivia.

"Resulta injusto que los esfuerzos de la Policía Boliviana para capturar delincuentes no sean acompañados por una actuación profesional y eficiente de algunos fiscales; al contrario, la prensa informa a diario de casos de peligrosos delincuentes, que de manera sospechosa son favorecidos con medidas alternativas a la detención", dijo Aparicio, quien se negó a responder preguntas.

El primer altercado entre las autoridades surgió en septiembre de 2016, luego de que Romero pidiera que le envíen un cuestionario para declarar por el caso Illanes. Guerrero le indicó que nadie goza de privilegios.

A eso, Romero le dijo al fiscal Guerrero que "se dedique a encontrar a los asesinos" de Illanes. Mientras Guerrero le respondió: "La Fiscalía no polemiza. Si alguien quiere ser candidato enfrentándose al Fiscal, yo no voy a entrar a ese juego".

Muerte de Illanes

Imputación La Fiscalía presentó la imputación formal contra el excomandante de la Policía de La Paz, José Araníbar, por supuestamente incumplir deberes y denegar auxilio al viceministro Rodolfo Illanes, quien el 25 de agosto de 2016 fue secuestrado y asesinado por cooperativistas mineros. Araníbar comandó el contingente policial que estaba en Panduro, el 25 agosto.
Responsabilidad La Policía Boliviana señaló que "al hostigar judicialmente a la institución del orden, a través de la imputación en contra del coronel Araníbar, la Fiscalía beneficia a los asesinos del viceministro Illanes".