Niegan persecución política: Procesos legales contra Mérida son por delitos de corrupción

Cochabamba, 7 de febrero (Red País).-

Los procesos legales contra el alcalde Eduardo Mérida y su esposa Jovanna Maldonado Villarroel son por delitos de corrupción comprobados y nada tienen que ver con persecución política del Gobierno nacional.

El presidente del Concejo Municipal de Quillacollo, Víctor Osinaga López, negó que los más de 30 procesos penales que enfrenta Mérida formen parte de una persecución política o inestabilidad, por el contrario afirmó que son por delitos de corrupción; de los cuales más de 20 interpuestos antes de ser alcalde y cerca de 10 en el ejercicio de sus funciones.

"Rechazamos las acusaciones del alcalde Mérida sobre una supuesta guerra desmedida en contra de su gestión por parte el Concejo Municipal. Se trata de juicios y denuncias por presuntos hechos delictivos que los cometió cuando era abogado y por incumplir sus deberes como alcalde, que como concejales estamos obligados en fiscalizar porque esa es nuestra misión", dijo.

OBSERVACIONES

Osinaga afirmó que las permanentes observaciones a la gestión de Mérida son por la mala calidad de obras, sobreprecios, transferencias ilegales de recursos y denuncias de corrupción, que no tienen ningún tinte político sino de fiscalización. Todas las observaciones tienen su fundamento en la Ley Municipal, Marcelo Quiroga Santa Cruz de lucha contra la corrupción y Código Penal.

Asimismo, dijo que por la falta de gestión y el relajo administrativo en la Alcaldía de Quillacollo, ya que Mérida monopoliza la institución como si se tratará de su propiedad o hacienda.

"Reiteramos. Los problemas de Mérida no tienen nada que ver con persecución política u observaciones sin fundamento, sino con presuntos delitos que están contenidos en los audios de la corrupción, que implican a su esposa y intermediario Richard Agreda", agregó.

Finalmente, Osinaga lamentó que Mérida recurra permanentemente a la mentira y la farsa, a través de los medios de comunicación. Siempre buscó que prime su capricho, pues quiere manejar Quillacollo como su feudo o hacienda, y para ello no duda en ofender e insultar a los concejales, periodistas y abogados que cuestionan su errada gestión, agregó.
AMG/EFN