Amnistía Internacional denuncia la ejecución ilegal de reos en una cárcel siria

La Paz, 8 de febrero (ANF).- La organización Amnistía Internacional (AI) presentó este martes un alarmante informe con la que denuncia que miles de ciudadanos sirios detenidos, considerados opositores al gobierno de Bashar al Asad, fueron ejecutados entre marzo de 2011 y diciembre de 2015 en la prisión militar de Saydnaya, cerca de Damasco (capital siria).

Según el documento titulado "Matadero Humano: ahorcamientos masivos y exterminio en la prisión siria de Saydnaya", en el lapso de cinco años entre 5.000 y 13.000 personas han fallecido producto de una serie de ejecuciones extrajudiciales perpetrados por el régimen sirio. Dichas acciones han sido catalogadas como delitos contra la humanidad, según el AI.

"En la prisión militar de Saydnaya, el Estado sirio masacra en silencio a su propio pueblo. Las víctimas son en su mayoría civiles considerados opositores al Gobierno (...) Desde el 2011 miles de personas han sido ejecutadas de manera extrajudicial en ahorcamientos masivos, llevados a cabo de noche y en el máximo secreto", señala el informe de 48 páginas que fue elaborado en base a entrevistas que tuvo AI con antiguos guardias, expresioneros, familiares de las víctimas, médicos, entre otros.

Los escalofriantes datos muestran que un total de 17.723 personas han perdido la vida en Saydnaya, producto de las ejecuciones o algunas enfermedades desarrolladas por las pésimas condiciones en la que se encontraban los reos y la carencia de asistencia médica.

Los relatos señalan que poco antes de la ejecución, el acusado tenía un juicio de tres minutos ante un tribunal militar y con la ausencia de un abogado defensor. Pese a que el reo argumentaba inocencia, la sentencia era igual: la muerte.

"El día que las autoridades carcelarias llevan a cabo los ahorcamientos, al que se refieren como , recogen a las víctimas de sus celdas por la tarde. Les dicen a los detenidos que serán trasladados a una cárcel civil. En vez de eso, les llevan a una celda en el sótano del edificio rojo, donde les dan fuertes palizas de dos o tres horas. En mitad de la noche, les tapan los ojos y los trasladan en camiones o minibuses al edificio blanco. Allí, les llevan a un sótano y los ahorcan. Esto sucede una o dos veces por semana, y en cada ocasión cuelgan a entre 20 y 50 personas", cita un testimonio en el informe.

Los cuerpos de las víctimas eran reunidos y enterrados en fosas comunes ubicadas en territorios militares de Najha. Asimismo, los relatos señalan que muchos guardias de seguridad procedían a extorsionar a los reos para cometer abusos sexuales o golpizas en contra de otros detenidos.

"Saydnaya es el final de la vida. El final de la humanidad", cita el testimonio de un antiguo guardia de la prisión citado como Abu Muhammed.

A través de un comunicado oficial, la subdirectora de Investigación de la oficina regional de Amnistía Internacional en Beirut, Lynn Maalouf, lamentó que el gobierno sirio este detrás de una "campaña secreta y monstruosa" en contra de las voces opositoras a su régimen e instó a la Organización de Naciones Unidas (ONU) asumir medidas para desarrollar una investigación independiente.