El boicot warneño al CAR

Cochabamba, 8 de febrero (OPINION).-Algunos cochabambinos tienen acentuada en su idiosincrasia la apatía por la tierra que les vio nacer, modo de ser que contrasta con sus virtudes, reconocidas a lo largo y ancho del mundo, donde se asientan y triunfan.

Recrudece en el siglo XXI porque parece que ahora son menos los cochabambinos y más los compatriotas que llegamos del interior y vivimos en la Llajta. Yo mismo por mis circunstancias nací en La Paz, pero amo ostensiblemente a Cochabamba, tierra de mis ancestros, descendientes y mejores amigos.

Cuando un warneño declara muy orondo y hecho al importante que no se cumplirá el acuerdo con la Alcaldía de Vinto, para concluir el Centro de Alto Rendimiento (CAR) arguyendo motivos desde su perspectiva interesada, en Cochabamba se lo escucha casi como a la lluvia, sin salir a decirle en coro y fuerte que no tiene razón ni autoridad para opinar o definir.

El CAR, paralizado por errores de origen, tiene que concluirse indefectiblemente con los recursos asignados por la Federación Internacional del Futbol Asociado (FIFA), caso contrario, correspondería procesar a los responsables por no cumplir un compromiso y, seguramente, esfumar el dinero presupuestado.

El saboteador se llama Cliver, que significa loco y caprichoso. Apellida Rocha, un personaje de tercera línea que no participó en el último congreso, reconociendo implícitamente su ilegalidad dentro del directorio. Sujeto raro, caracterizado por declaraciones altisonantes porque también es adicto al protagonismo, beneficiario de algunas decisiones torcidas de la gente del fútbol, como su anómala elección sin requisitos.

La FBF debe hacerse cargo del CAR,

de lo contrario, el poder de la Alcaldía, Gobernación o Ministerio, sucumbiría irremediablemente, por los costos de mantenimiento que demandan estas instalaciones, sea en Vinto, Huatajata u otro lugar.

Propongo que quienes tenemos el privilegio de vivir en Cochabamba, asumamos como un deber moral defender el CAR ubicado en el municipio de Vinto.

Que no sea de exclusiva prioridad, como periodistas deportivos, especular diariamente, complaciendo a la audiencia sobre la probable alineación que Wilstermann presentaría en su próximo partido, ignorando olímpicamente otros deportes o temas trascendentales para la región.
POR: MOISÉS REVOLLO H.