En la Alcaldía de Quillacollo: Continúan las ventas de cargos por órdenes de la esposa del alcalde Mérida

Cochabamba, 20 de febrero (Red País).-

Continúa la venta o tráfico de cargos en las diferentes reparticiones de la Alcaldía de Quillacollo por órdenes de Jovana Maldonado Villarroel, la esposa del alcalde Eduardo Mérida, para cuyo propósito montó una red de "recolectores o mochileros".

Según versiones de los propios trabajadores municipales y víctimas de las extorsiones, la esposa del alcalde Mérida tiene amplios poderes para designar funcionarios, previo pago del primer sueldo o el "aporte" de 300, 500 y 1.000 dólares "pero sólo por sólo cuatro meses", que es el contrato que se firma en la Dirección de Recursos Humanos.

Los precios de los cargos dependen de las reparticiones en las que quieren trabajar los interesados: Hospital de Quillacollo, Dirección de Igualdad de Oportunidades, Educación, Urbanismo, Catastro, Zoonosis, Parques y Jardines, las empresas de Agua Potable y Aseo Urbano, además de la administración central. No se salva ninguna repartición por muy "insignificante" del cargo, los que desean el trabajo deben pagar lo establecido conforme una tabla que manejan los recaudadores o mochileros de Maldonado.

TESTIMONIOS

Según testimonios de diez funcionarios que ingresaron a trabajar pagando el "costo del cargo", el modo de operar de la esposa del alcalde Mérida, consiste en designar a su personal de confianza en cada repartición, y éstos a su vez en contactar a los interesados a quienes se les plantea, sin tapujos, que si querían el trabajo deberían pagar por adelantado o ser descontados de su primer sueldo.

Los precios de los cargos fluctúan desde los 200 a 1.000 dólares, dependiendo de los espacios a ser ocupados en las reparticiones municipales.

Revelaron que hace días la directora de Educación, Roxana Moscoso, convocó a su oficina a funcionarios de la Unidad de Lucha Contra las Drogas, a quienes les planteó que si querían ser recontratados deberían pagar 600 dólares, caso contrario no habría renovación. Lo mismo ocurre en la administración central donde el responsable de Contabilidad, Ariel Herbas, define el precio de los cargos por ser persona de confianza de Jovana Maldonado.

Estos casos de tráfico de cargos que lindan con la corrupción más descarada, nunca antes registrados en la Alcaldía de Quillacollo, también se realizaron en la contratación de cocineros para las unidades educativas Calama y Franklin Anaya. No se salvan ni los puestos de barrenderas, lavanderas, jardineras, secretarias, mensajeros y porteros, quienes deben "aportar" para permanecer en sus cargos.

Todos los dineros recaudados, según los informes, son entregados a Jovana Maldonado Villarroel, quien luego les distribuye una mínima parte a sus recaudadores.

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