Marchas por el 21-F se cumplieron en La Paz en medio de violencia desatada por cocaleros

Cochabamba, 22 de febrero (OPINION).-

La confluencia en La Paz de la movilización de cocaleros de los Yungas y de las marchas de sectores oficialistas y opositores en conmemoración del referendo constitucional del 21 de febrero de 2016 (21-F), generaron tensión y violencia, ayer en La Paz.

A primeras horas de la mañana, cientos de campesinos, que llegaron en una marcha contra del proyecto de la Ley de la Coca, destrozaron con piedras y palos una tarima armada por el oficialismo, un edificio de la Unidad de Bomberos y quemaron la motocicleta de un policía. Provocaron también daños al edificio de la Universidad Policial y a un surtidor de combustible.

Esa situación ocasionó una fuerte represión policial y la detención de 148 productores de coca.

"Nos ha sorprendido que desde muy temprano, no solamente se han movilizado, sino que han estado convocando a que se masifique su movilización y a que la misma adquiera carácter violento; y evidentemente en el transcurso de la mañana han atacado diferentes entidades..., han lanzado bombas molotov...", dijo el ministro de Gobierno, Carlos Romero, a tiempo de recordar que el sector movilizado rompió su compromiso de mantenerse en vigilia para viabilizar el diálogo, sobre el proyecto de la Ley de la Coca.

En la calle Casimiro Corrales, en Miraflores, vía que conecta con el estadio Hernando Siles, los cocaleros de los Yungas encendieron fogatas para usarlas como barricadas contra los gases lanzados por los efectivos del orden. Una parte de ellos se dirigió a la zona del estadio, donde se armaba el palco de la conmemoración del, denominado por el oficialismo, "Día de la Mentira".

"En cuestión de minutos, han venido en masa y lanzado dinamita arriba de la tarima sin importarles que ahí estaban los sonidistas; el dueño les decía que paren y terminó con un golpe en la cabeza", relató un vecino de la zona. Miembros de las juntas vecinales de La Paz y El Alto, afines al Gobierno, así como de las delegaciones provinciales del Movimiento Al Socialismo (MAS) frenaron su caminata hacia el palco, al saber de la presencia de los cocaleros.

PRODUCTORES DE LOS YUNGAS QUE SE OPONEN AL PROYECTO DE LA LEY DE LA COCA, PROVOCAN DESTROZOS. 

PROTESTA DE LA COB De otro lado, sectores oficialistas que se dirigían al estadio se toparon con la marcha de la Central Obrera Boliviana (COB), que cumplió su segundo día de paro, en inmediaciones de la iglesia de San Francisco, en el centro. Los bandos intercambiaron silbatinas y abucheos.

Otro grupo de cocaleros huyó al cerro del mirador de Killi Killi. Desde ahí lanzaban piedras a los policías, quienes contraatacaban con agentes químicos. Por la tarde, los enfrentamientos se trasladaron a la avenida Tejada Sorzano —donde cocaleros causaron destrozos en un modulo policial— y luego a las plazas Villarroel y del Maestro, en la zona de Villa Fátima. Los transeúntes y vecinos lidiaron con los gases lacrimógenos. A raíz de los hechos, las labores escolares en las unidades educativas de la zona fueron suspendidas en la tarde, según la Defensoría del Pueblo.

En la noche, en la plaza San Francisco se concentraron sectores de la oposición en una masiva marcha en defensa de los resultados del referendo en el que ganó el "No" a la reelección del Presidente. Otra marcha similar se cumplió en la ciudad de Santa Cruz, donde se pidió "cárcel para Morales".

21 Febrero 2016

Oficialistas y opositores salieron a la marcha. Los primeros en rechazo a los resultados del referendo constitucional en el que ganó el "No" para la reelección de Evo Morales y los otros en defensa de esos resultados.

"Un acto innecesario", dice analista
El politólogo Mario Vega considera como un acto innecesario ambas marchas que se realizaron por el Sí y el No en el país, ayer.

"El tema del 21 de febrero, después de un año, me parece un acto innecesario volverlo a tocar. El año pasado ya se ha decidido y votado. Claramente es un atropello para la institucionalidad. Al momento de aprobar el referendo, realizar la votación y luego cuestionar con cualquier argumento el resultado del Sí o el No. Me parece innecesario recapitular ese episodio".

"Desde el punto de vista del marketing político me parece interesante lo que se juega con el Sí o el No. Creo que en una primera instancia la gente ha votado, influenciada o no por los medios de comunicación, por la opción del No, dijo el analista.

Considera que ya se dio una posición clara, pero, hoy en día, lo único que se está logrando es atrincherar a la gente en esa posición y generar un clima tan tenso como el que se está viviendo en La Paz.

¿Qué viene después? se pregunta. "Viene una pelea, una lucha por interpretar, leer y releer el escenario que se ha planteado hace un año atrás que era la posibilidad de elección. Creo que el MAS se está jugando lo que alguna vez dijo Evo Morales. Se juega su segundo tiempo entendiendo como el conjunto de estrategias para mantenerse en el poder".

Rector de la UMSA exige respeto al "No" del referendo

LA PAZ El rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín, exigió ayer respeto a los resultados del referendo celebrado hace un año, en el que se rechazó la posibilidad de que el presidente Evo Morales pueda volver a postular en 2019.

En una rueda de prensa en La Paz, Albarracín, que también fue Defensor del Pueblo, cuestionó que el oficialismo pretenda desconocer los resultados del referendo del 21 de febrero de 2016.

"Desestabiliza la institucionalidad democrática, la posibilidad de un segundo referendo, porque no puede estar el resultado del mismo sometido a la conveniencia o inconveniencia de una tendencia política", afirmó el Rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), según EFE.

Albarracín sostuvo que al haberse obtenido ya un resultado en la consulta de hace un año "se ha cerrado una etapa" y "lo único que corresponde hoy es ejecutar, cumplir y someternos todos a ese resultado", ya que lo opuesto significaría "abrir una puerta de manera irregular".

El oficialismo rechaza los resultados de la consulta alegando que la población votó engañada por una supuesta mentira montada por opositores en torno a la relación que tuvo Morales con Gabriela Zapata, que ahora está en prisión acusada de delitos económicos y de haber intentado hacer creer que tenía un hijo con el Mandatario.

Albarracín leyó un manifiesto del Consejo Universitario de la UMSA en el que la institución expresa su preocupación e indignación por el hecho de que los sectores políticos "hayan focalizado el debate sobre la legitimidad o ilegitimidad del referéndum, basados en un incidente específico relacionado" al caso Zapata.

Seguidores de Morales vuelven a poner en debate la reelección
LA PAZ Miles de personas marcharon ayer en varias ciudades del país para proclamar que hace un año el país vivió un "Día de la Mentira" cuando un referendo rechazó habilitar al presidente Evo Morales para la reelección, y volvió a expresarle su apoyo para que, de todas formas, busque un cuarto mandato en 2019, según EFE.

Las manifestaciones a favor del Mandatario fueron celebradas con una marcha entre las ciudades El Alto y La Paz y movilizaciones en las ciudades de Cochabamba, Oruro y Potosí, mientras que en Santa Cruz se cumplió un día antes.

"Hoy tenemos que sepultar esa mentira fabricada desde el imperio, desde el capitalismo, para difamar a un Presidente digno, a un hermano que ha recuperado la patria de manos de los vende-patrias", manifestó en su discurso el dirigente campesino Feliciano Vegamonte.

Ante las personas congregadas en La Paz, Vegamonte, que dirige la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, dijo que los movimientos sociales deben "sepultar cien metros bajo tierra" a los "mentirosos, cachorros del neoliberalismo", por la democracia.

Según el oficialismo, las movilizaciones son también un "desagravio" a la democracia, que los seguidores de Evo Morales consideran dañada, porque en el referendo del 21 de febrero de 2016 la población votó supuestamente engañada contra la reelección.