Cochabamba, 12 de marzo (Red País).-
El aporte de las fraternidades folklóricas al renacimiento del carnaval de Quillacollo, fue reducido a su mínima expresión, y en contrapartida fue ensalzada la participación de los grupos o comparsas de trabajadores y funcionarios municipales.

Según funcionarios del entorno íntimo del alcalde Eduardo Mérida Balderrama, la autoridad aún sueña con la entrada del "Carnaval de la Alegría" que se realizó el pasado domingo 5 en Quillacollo. Considera y se alaba que fue el "mejor carnaval de Bolivia", por lo que debía ser destacado y difundido en spots televisivos, pese a que ya transcurrió más de una semana.

De acuerdo a los testimonios de los allegados del alcalde Mérida, la pasada semana los responsables de comunicación de la Alcaldía de Quillacollo, Brenda Mostajo y Wilson Espinoza, recibieron una dura reprimenda por no destacar la participación de la autoridad y los grupos de funcionarios que bailaron en el carnaval de la alegría.

Les habría echado en cara que no tenían la más mínima intención de apoyar su gestión, tomando en cuenta que el último carnaval de Quillacollo fue el mejor de todos los tiempos, y que gustó a la gente.

"Si no tienen ganas de ayudarme en mi gestión díganme o váyanse, o caso contrario llamaré al exdirector de Comunicación, Juan Carlos Choque, quien pese a su carácter, hacía muy bien las cosas. Quiero que hagan un spot donde se destaque mi participación en el carnaval con la fraternidad de los egipcios, así como de los picapiedras, piratas y zombis", les habría dicho sin referirse para nada al aporte de las más de 20 fraternidades folklóricas, que son los verdaderos protagonistas de la recuperación, renacimiento y proyección del Carnaval de la Alegría de Quillacollo.

La vanidad y jactancia enfermizas que caracterizan al alcalde Mérida, finalmente se impusieron a los criterios de los responsables de comunicación, quienes no tuvieron otra opción que elaborar el spot y difundir las imágenes de los grupos municipales a la cabeza de Mérida, a quien se lo ve bailando arrítmicamente y vanagloriándose de ser el rey de Egipto.

PERJUICIOS

Respecto a los ataques de vanidad y egolatría de Mérida, el dirigente vecinal Álvaro Zamorano Huacaña, afirmó que son propios de una persona engreída que se olvida que hay cosas más importantes que hacer en Quillacollo. Citó como ejemplo la tardanza en el inicio de la ejecución de las obras contempladas en el POA 2017.

"El alcalde Mérida cree que sigue en carnaval, y que su presencia en la entrada fue lo más importante, a tal punto que para bailar en la fraternidad de los egipcios, práctico los pasos semanas antes, descuidando sus obligaciones de Alcalde", agregó.

Zamorano dijo que tras el carnaval sobrevinieron las lluvias y las inundaciones que damnificaron a los vecinos del centro, sud y otros barrios de Quillacollo, pero nada de eso le importó porque "la vida es un carnaval en la Alcaldía", finalizó.
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