Cochabamba, 14 de marzo (Red País).- Quillacollo enfrenta el mayor abandono por la desidia e inactividad del alcalde Eduardo Mérida Balderrama, quien sigue pensando en sus bailes de carnaval y ferias que terminan en borracheras, postergando la ejecución de obras aprobadas en el Plan Operativo Anual de 2017, según denuncias del presidente del Concejo Municipal, Víctor Osinaga López.

Reveló que transcurridos dos meses y medio de la presente gestión, no se dio inicio a ninguna obra inscrita en el POA, lo que preocupa a los dirigentes vecinales y concejales, quienes observan azorados el desinterés de la autoridad edil. Actualmente sólo se ejecutan las obras de continuidad, sin cuidar calidad y prontitud ya que las mismas avanzan ante la indiferencia de los supervisores.

Según Osinaga, al alcalde Mérida no le interesa la gestión municipal porque prefiere priorizar la política e inventarse opositores fantasmas para justificar su incapacidad. "Para Mérida todo es política, desestabilización y golpe municipal, lo que hace temer que sufre de una paranoia inexplicable que ya es perjudicial para los quillacolleños", agregó.

VACÍO DE PODER

Dijo que no es de interés social mucho menos de los concejales, los juicios penales que enfrenta el alcalde por sus errores del pasado, pues nadie le dijo que falsificará su libreta militar para habilitarse como candidato en 2015. Asimismo, sostuvo que nadie le dijo que engañe o estafe a sus clientes y por cuya causa fue denunciado ante el Ministerio de Justicia, pero también otros procesos que al parecer no le dejan dormir en paz.

"Por la dejadez, extrema politización de sus actos, desidia, incapacidad y postergación de obras, se advierte un gran vacío de poder en la Alcaldía de Quillacollo, ya que no se siente la presencia física del alcalde Mérida. Se lo ve esporádicamente en actos de lanzamiento de ferias productivas y protagonizando escándalos mediáticos culpando a los concejales de todo y nada, así como a supuestos opositores fantasmas", dijo.

RECONDUCIR LA GESTIÓN

Ante la indiferencia, incapacidad y falta de autoridad en la Alcaldía de Quillacollo, el presidente del Concejo Municipal Víctor Osinaga López dijo que esa instancia buscará los mecanismos legales más aconsejables para reencauzar la gestión municipal.

"No hay quién ponga orden al caos en el transporte, comercio y la supervisión de las obras de continuidad, así como a las denuncias diarias de hechos de corrupción que involucran a sus funcionarios de su entorno. Debido al monopolio del poder municipal que ejercita el alcalde, ningún funcionario jerárquico se atreve a decir o hacer algo bajo pena de ser despedido, suspendido o recibir duras reprimendas", afirmó.

Osinaga reveló que gracias a las denuncias de los propios funcionarios, se puso al descubierto el trato despótico, autoritario y abusivo que dispensa el alcalde, quien al parecer está al borde de un ataque de nervios a lo que se suma su delicado estado de salud.

Finalmente se refirió a los procesos penales que enfrenta el alcalde Mérida, indicando que son de su exclusiva responsabilidad y de los administradores de justicia, lo que no exime la labor de fiscalización de los concejales.

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