García acusa a Chile de secuestrar a 9 bolivianos, pide devolución inmediata

Cochabamba, 20 de marzo (Red País).
El vicepresidente Álvaro García Linera acusó la mañana de este lunes al gobierno chileno, de secuestrar en territorio nacional a dos militares y siete funcionarios aduaneros bolivianos y exigió su inmediata devolución, mientras alista una denuncia internacional por estas detenciones ilegales.

"Es una grave agresión a Bolivia", dijo en conferencia de prensa ofrecida en la vicepresidencia, donde acusó al estado chileno de asumir una actitud complaciente hacia el delito del contrabando que mueve entre 300 a 350 millones de dólares al año.

Explicó que entre las 6:30 a 7:00 de la mañana, fueron encontrados tres camiones con mercancía de contrabando a 400 metros antes de la frontera con Chile. Dos se dieron a la fuga a territorio chileno y el tercero estaba siendo llevado al puesto militar de La Queca, pero en el trayecto quedó varado por el peso y malas condiciones de la carretera.

En esas circunstancias, pobladores chilenos cruzaron la frontera hacia Bolivia y comenzaron a agredir a funcionarios de la aduana y militares. Luego Carabineros de Chile detuvo a los bolivianos y los sacaron del territorio nacional.
La autoridad sostuvo que hay fotos de GPS y testimonios de los soldados que indican que cuando se detuvo a los camiones, los bolivianos estaban en territorio nacional. El vicepresidente observa que estos hechos le llevan a sospecha de actitud complaciente del estado chileno hacia el "gigantesco y mafioso" negocio del contrabando,

Sospecha incluso un acompañamiento institucional y de fomento a ese delito, que convierte a los puertos de Arica y al norte chileno, en área gigantesca del contrabando, que daría a pensar que es una política pública, porque no hay ningún control al tráfico de mercancías.

Recordó que semanas atrás salió de puertos chilenos una carga con destino a Bolivia, que contenía armas, por lo que también piensa que el norte chileno "es un área de expansión del tráfico de armas" y tolerancia hacia un acto mundialmente considerado como un delito.

García Linera lamentó que Bolivia no reciba un trato recíproco de las autoridades chilenas, como en otras ocasiones Bolivia detuvo a Carabineros y periodistas chilenos que ingresaron sin autorización, pero inmediatamente fueron devueltos sin ningún tipo de problemas.