Cochabamba, 23 de marzo (Red País).- El alcalde Eduardo Mérida Balderrama montó un desacertado abucheo en contra de los concejales de Quillacollo, utilizando para ese cometido a grupos de choque y funcionarios municipales del hospital, Dirección de Recaudaciones y los denominados "gurkas", quienes se apostaron en el trayecto del desfile escolar con instrucciones precisas de silbar e insultar a las autoridades ediles.

Funcionarios municipales que no comparten con el accionar "enfermizo" del alcalde Mérida, denunciaron a los 11 concejales de Quillacollo, que la autoridad ejecutiva ordenó la madrugada de este jueves a su gente de confianza, organizar grupos de choque y personal para que los abucheen y ofendan en plena ruta del desfile escolar.

En cumplimiento de las órdenes impartidas, los funcionarios municipales se parapetaron en cada cuadra, entre las calles Cleómedes Blanco y Cochabamba, lanzando duros adjetivos e insultos a los concejales, quienes retrucaron con gritos de "Alcalde corrupto, Alcalde Corrupto", desluciendo así el homenaje a los defensores del litoral cautivo y el acto cívico de reivindicación marítima.

REACCIONES

La gente apostada en los costados de la ruta del desfile vio con pena y bronca las rivalidades hostiles entre el alcalde Mérida y los concejales, a quienes la autoridad ejecutiva culpa de todos sus males, en particular de los 36 juicios que enfrenta por presuntos delitos de corrupción, estafa, falsificación de su libreta militar, audios de la extorsión, estelionato y mala praxis profesional que fueron denunciados al Ministerio de Justicia por parte de sus exclientes. De los 36 juicios, 26 son anteriores a su juramento de Alcalde, y 16 durante su gestión municipal.

Según las revelaciones de funcionarios contrarios a Mérida, la autoridad les habría instruido insultarles y rechiflarles a los concejales a su paso por la ruta del desfile, pero se dio el efecto boomerang, quien resultó abucheado y criticado fue el Alcalde lo que le obligó a agachar la cabeza durante el trayecto entre la partida y el palco oficial.

De acuerdo a informes oficiales, lo que le tendría con ese carácter hostil y violento, sería el conocimiento de que sus días al mando de la Alcaldía de Quillacollo estarían contados, ya que las autoridades judiciales a cargo del proceso legal por la falsificación de su libreta, lo acusarían formalmente en cualquier momento, y ello derivaría en su suspensión temporal y elección de su sustituto en el Concejo Municipal.

 

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