Hilder Sejas Encinas: Entierro de la ley 1008 libera a la hoja de coca

Por Hilder Sejas Encinas

Mientras los criminales del tráfico de tóxicos transnacional que contrabandean y trafican la cocaína a gran escala se benefician con millonarias ganancias; dejando en nuestro país solo migajas, contaminación y el estigma para los productores de coca que reciben ganancias marginales que no alcanzan ni al 1 por ciento, en relación a las monumentales ganancias que obtienen los narcos.

 

La obsesión de hacer cumplir la ley 1.008, bajo la consigna norteamericana de "coca cero en Bolivia" alcanzo niveles de extremo terrorismo desatado en el trópico de Cochabamba, violencia y opresión que se expresa en las decenas de muertes, más de medio millar de cocaleros heridos, militarización del Chapare (Trópico de Cochabamba), detenidos, desaparecidos y, el Chapare prácticamente convertido en base militar de los EE.UU.

La ilegitima ley 1.008 que se superpuso a nuestra carta constitucional, vulnerando los principios de soberanía del Estado boliviano, creada para implementar los objetivos de la DEA (Drug Enforcement Agency) legislación con la que hacinaron los recintos carcelarios de campesinos empobrecidos y trabajadores despedidos que se dedicaron a cultivar coca para su sobrevivencia.

Fueron los miles de "mineros relocalizados" y agrarios sin tierra particularmente de la región altiplánica, los que iniciaron el éxodo desde las alturas descendieron a las tierras calientes del Chapare; de este modo las primeras víctimas de las políticas neoliberales, optan por organizarse y cultivar la hoja de coca como estrategia de sobrevivencia.

En ese propósito deciden enfrentar a la DEA y CIA norteamericana, luchas que se intensifican entre 1987 hasta el 2003; la represión que indujo a los productores de coca a organizarse para defenderse y preservar su única fuente de subsistencia sus cultivos de coca, como también su territorio que había sido tomado por fuerzas militares norteamericanas.

Realidad que les obliga a desafiar -a la ahora extinta- ley 1.008 que surge del fracasado plan de "guerra contra las drogas" made in Usa. Los datos oficiales de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) patentizan el fracaso del plan norteamericano, según informes de la UNODC; de 26 millones de consumidores que habían en el mundo (2016) ascendió a 29.5 millones de consumidores (2014) donde EE.UU., Europa Occidental y Central destacan como los mayores consumidores, particularmente de NSP (Nuevas Sustancias Psicoactivas). Asimismo el informe del organismo fiscalizador (UNODC), resalta que la producción de cocaína no se ha incrementado, siguió manteniéndose entre un 24 y 27 % por debajo del máximo alcanzado el año 2007.

El grado de sometimiento de los gobiernos neoliberales, llego al extremo de aplicar si o si la 1.008, presión y obsesión que origino que los cocaleros respondan con múltiples movilizaciones, marchas, bloqueos y enfrentamiento con las fuerzas represivas (militares y policías bolivianos) comandados por la DEA; situación que arrastro al país a un estado de inestabilidad social y política insostenible qué, los "gobernantes" neoliberales ya no pudieron estabilizar; entonces comprendieron que no podían con la hoja de coca y, el gobierno de entonces termina por reconocer el cato de coca en el trópico cochabambino, acuerdo que pacífica y hace que la calma regrese al país.

La defensa de la hoja de coca bajo el principio de "ni libre cultivo, ni coca cero" continua la lucha por alejar a la hoja de coca de la droga (cocaína), objetivo que finalmente se logra con la aprobación de la nueva ley general de la coca, que garantiza coca de por vida, y entierra para siempre a la ley 1.008 y crea la ley de sustancias controladas, para una lucha frontal, real, implacable efectivo y transparente al narcotráfico.

* Licenciado Hilder Sejas Encinas es periodista y escritor