A dos años de la muerte de Eduardo Galeano, 10 frases para recordar al escritor uruguayo

Cochabamba, 12 de abril (EL CIUDADANO).- Eduardo Galeano en realidad se llamaba Eduardo Germán María Hughes Galeano. Nació el 3 de Septiembre de 1940 en Montevideo, Uruguay. Con un registro que bordea varios géneros -yendo desde el poético hasta el estrictamente periodístico-, Galeno logró cautivar la mirada de los lectores del continente, sobretodo aquellos que más le interesaba: los jóvenes y los desposeídos.

Fue reconocido con premios de la Casa de las Américas y el Ministerio de Cultura de Uruguay. También recibió el American Book Award por su trilogía "Memorias del Fuego", los premios italianos Nostrum y Pellegrino Artusi, el Aloa de Dinamarca, el Cultural Freedom Prize y el Premio a la Comunicación Solidaria. En 2008 fue nombrado como el primer Ciudadano Ilustre del Mercosur. Falleció en su Montevideo natal el 13 de abril del 2015.

1) "Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible".
"Derecho al delirio" en Patas Arriba. La escuela del mundo al revés

2) "En 1918, en Moscú, en plena efervescencia revolucionaria, Anatoli Lunacharski encabezó el tribunal que juzgó a Dios. Una Biblia fue sentada en el banquillo de los acusados. Según el fiscal, Dios había cometido, a lo largo de la historia, numerosos crímenes contra la humanidad. El abogado de oficio alegó que Dios era inimputable, porque padecía demencia grave; pero el tribunal lo condenó a muerte. Al amanecer del día de hoy, cinco ráfagas de ametralladora fueron disparadas al cielo".
"El hombre que fusiló a Dios" en Los hijos de los días

3) "Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la Liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos (...) Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata".
"Los nadies" en El libro de los abrazos

4) "No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta"
"La noche/1" en El libro de los abrazos

5) "Para una innumerable cantidad de niños y jóvenes latinoamericanos, la invitación al consumo es una invitación al delito. La televisión te hace agua la boca y la policía te echa de la mesa. El sistema niega lo que ofrece"
Úselo y tírelo

6) "El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna"
"El gol" en El fútbol a sol y sombra

7) "Al servicio de la dictadura de 1930, el hijo del poeta, el comisario Polo Lugones, inventó la picana eléctrica y otros convincentes instrumentos que él ensayaba en los cuerpos de los desobedientes. Cuarenta y pico de años después, una desobediente llamada Pirí Lugones, nieta del poeta, hija del comisario, sufrió en carne propia los inventos de su papá, en las cámaras de tortura de otra dictadura".
"Retrato de familia en Argentina" en Espejos

8) "En lengua guaraní, ñe ê significa palabra y también significa alma.Creen los indios guaraníes que quienes mienten la palabra, o la dilapidan, son traidores del alma".
"Ventana sobre la palabra" en Las palabras andantes

9) "Uno escribe a partir de una necesidad de comunicación y de comunión con los demás, para denunciar lo que duele y compartir lo que da alegría. Uno escribe contra la propia soledad y la soledad de los otros"
"Defender la palabra" en Nosotros decimos no

10)"La pobreza no está escrita en los astros; el subdesarrollo no es el fruto de un oscuro designio de Dios. (...) En cierto modo, la derecha tiene razón cuando se identifica a sí misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta."
Las venas abiertas de América Latina