Cochabamba, 13 de abril (Red País).- El exdiputado y presidente de la Brigada Parlamentaria de Cochabamba, Samuel Pereira Agreda, es acusado de manipular a jueces y fiscales de Cliza a favor de la empresa china Harzone y en contra de los derechos laborales y sindicales de cinco dirigentes, a quienes sometió a juicios legales "politizados".

Según Ademir Muñoz, uno de los abogados de los dirigentes de los trabajadores de la empresa china que construye la doble vía Cochabamba-Paracaya, pese a existir el acuerdo de partes para levantar los procesos penales por terrorismo y otros, no lo hicieron durante la audiencia de este jueves por la imposición y el autoritarismo de Samuel Pereira, quien actúa al mejor estilo de los cipayos y en contra de sus compatriotas.

Dijo que en el marco de los compromisos de los gerentes de la empresa china, los enjuiciados no tramitaron los documentos que prueben domicilio, trabajo y familia, por lo que la Jueza de Cliza, determinó suspender la audiencia de medidas cautelares para el próximo 16 de mayo.

"Todo ello representa una burla de la empresa china que no cumplió los acuerdos de la mesa de diálogo del pasado lunes, donde se comprometieron a retirar las denuncias y procesos contra cinco dirigentes de los trabajadores. Actuaron con doble discurso y con el propósito de desmovilizar y quebrar la huelga de los trabajadores que reclaman que se cumplan las leyes laborales bolivianas", dijo.

NUEVO MANIFIESTO

Por todo ello, Muñoz informó que al término de la audiencia cautelar, los trabajadores difundieron un documento público con los siguientes puntos:

1. La empresa china Harzone actúa como sucursal y botín de pega de algunos dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS). Denunciamos que estos funcionarios bolivianos, al mejor estilo de los chinos, defienden los intereses y la avaricia china, contra sus propios compatriotas bolivianos. El ejemplo más claro, es que la empresa está manejada a gusto y capricho de Samuel Pereira Agreda, exdiputado del MAS, a quien se lo conoce como el azote de los trabajadores ya que usa la intimidación y las acciones legales como arma política y laboral para acallar las protestas sociales.

2. Denunciamos a Samuel Pereira como el operador político de la empresa Harzone ante el Ministerio Público y los juzgados, pues demostró que tiene la capacidad de contrariar y dar contraórdenes a las decisiones del superintendente chino Wang Shui Ying. Durante el diálogo del pasado lunes 10, Wang Shui Ying asumió el compromiso de levantar los procesos contra los trabajadores, pese a la oposición de Samuel Pereira, quien dijo que "no es levantar por levantar los procesos porque los del sindicato van a perjudicar la ejecución de la obra, por lo que los trabajadores solo con amenaza de procesos van a trabajar sin parar y sin reclamar sus derechos laborales".

3. Denunciamos de manera conjunta con la Asociación Mixta de Transporte Pesado "La Angostura", cuyas volquetas y equipos pesados fueron retirados de la empresa sin el pago y liquidación de los trabajos realizados desde hace tres meses. Los equipos y volquetas particulares y asociados del lugar, trabajaron sin contratos desde el inicio de la obra, solo con partes diarios firmados por la parte china; pero a la fecha, la empresa niega el pago de trabajos de más de 30 volquetas y otros equipos pesados, alegando la falta de contratos. Deploramos esta actitud esclavista de la empresa que está despojando el trabajo de los trabajadores al negarse a pagar la contraprestación acordada vía convenio de trabajo.

4. Concluimos que las empresas chinas, ya de larga data, tienen fama y antecedentes de explotación y sobrexplotación de trabajadores en otros países del mundo, pero aquí en Bolivia tienen carta blanca para cometer todo tipo de vejámenes, explotación, robo y otros males, porque tienen el apoyo, aval o trabajan en sociedad con el Gobierno.

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