Adiós al cementerio jardín: Ni los muertos se salvan de las obras improvisadas del alcalde Eduardo Mérida

Cochabamba, 16 de abril (Red País).- Ni los difuntos se salvan de las obras improvisadas del alcalde Eduardo Mérida Balderrama, ya que la pasada semana se inició la construcción del bloque de "nichos enterratorios y a perpetuidad" en la zona Sudoeste del cementerio general de Quillacollo, postergando el emplazamiento del "cementerio jardín" que fue su compromiso electoral.

La obra, si bien es necesaria, pone en riesgo la expropiación de los terrenos de la zona Sudoeste contiguos al río Tacata de propiedad de la familia Ontiveros. Asimismo, delimitará forzadamente un terreno ya expropiado donde aún queda un pedazo por anexar, y que apareció recientemente con un letrero de "en venta".

De la misma manera, pone en peligro la expropiación de los terrenos del lado Este, porque la obra improvisada podría elevar el costo de los lotes que, por ordenanza, fueron declarados de "utilidad y necesidad públicas" para la ampliación del cementerio general de Quillacollo. Se trata de un anhelo largamente esperado, que con seguridad será justificado por el alcalde Mérida como de urgencia por la inexistencia de nichos.

En 2015 y 2016, los quillacolleños fueron testigos de la presencia de letreros gigantescos con la inscripción: "Aquí se construirá el futuro cementerio jardín de Quillacollo", la misma que llevaba una fotografía del alcalde Mérida.

IMPROVISACIÓN

Actualmente se construye un bloque de nichos sin la menor planificación del espacio, y como siempre improvisando los proyectos de impacto para el futuro de Quillacollo.

La obra es construida por la empresa "Fernando Felipe Herrera Soliz" por un monto global de 983.079 bolivianos, y extrañamente este proyecto no figura en el Plan Operativo Anual 2017.

Según el presidente del Concejo Municipal de Quillacollo, Víctor Osinaga López, la obra improvisada atenta a un proyecto mayor de ampliación del cementerio.

Precisó que en el POA 2017 no figura partida alguna para esta obra, por lo que harán una inspección ocular al lugar para evaluar su impacto social, urbano y económico.

Osinaga dijo que en el POA, en la partida "Servicios de inhumación, exhumación, cremación y traslado de restos", sólo consigna 190.600 bolivianos y no 983.079, que sería el costo del bloque de nichos.

"Lo que mueve a sospecha es que el alcalde Mérida, sólo prioriza y ejecuta las obras menores a los un millón de bolivianos para eludir la aprobación y fiscalización de proyectos superiores a ese monto. Es muy sintomático lo que está ocurriendo en el Ejecutivo, donde nada se mueve si no es previo pago del diezmo acostumbrado", finalizó.

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