Laudo arbitral y golpe municipal: Dirigente municipal desenmascara las mentiras y ofensas de Mérida

Cochabamba, 20 de julio (Red País).-

El secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Quillacollo, Eduardo Peredo, destapó todas las mentiras, exageraciones y ofensas del alcalde Eduardo Mérida Balderrama, quien se niega a cumplir el Laudo Arbitral y desacata las disposiciones judiciales de pagar el incentivo funcional, además de eludir su notificación con orden de apremio.

En entrevista en una red nacional de televisión, se presentaron ambos donde se confirmó que Mérida continúa con sus "prácticas abogadiles" con énfasis en la chicana y la mentira, olvidándose que es Alcalde desde hace un año y dos meses.

En sus declaraciones daba la impresión de que la autoridad se encontraba en una audiencia judicial y atendiendo un caso de violación donde vale todo argumento con tal de impresionar a los asistentes, en este caso al público.

Mérida repitió hasta el cansancio los argumentos para no cumplir el Laudo Arbitral y pagar el incentivo funcional, según él a 56 trabajadores. Reiteró que las leyes, la Contraloría y una sentencia constitucional le impedían pagar el incentivo funcional, cuando ninguna de las instancias se pronunció al respecto como él afirmaba a los cuatro vientos y haciendo gala de su condición de abogado penalista, cuando el tema es laboral.

El Alcalde en sus confusas declaraciones entró en varias contradicciones, como el no saber a cuánto ascendía el monto a pagar cuando en varias oportunidades dijo que eran 350 mil dólares. Asimismo, basó sus argumentos en una supuesta orden de la Contraloría, cuando esa instancia jamás se pronunció porque no es su competencia y la sentencia constitucional no se refiere al Laudo Arbitral ganado por los trabajadores en 2012.

"Con una actitud paternalista, Mérida le dijo al dirigente que estaba mal asesorado y engañado, y que él había acudido al asesoramiento de prominentes constitucionalistas que le dieron la razón. También negó haber hecho despidos, cuando disposiciones legales le obligaron a restituirlos con grave daño económico a la Alcaldía", dijo el abogado de los trabajadores Max Ureña, quien lamentó que la autoridad continúe con sus viejas "mañas de litigante".

RESPUESTA: Por su parte, con humildad y precisión el dirigente municipal Eduardo Peredo desbarató cada uno de los argumentos señalando que el Laudo Arbitral está ejecutoriado y tiene efectos de cosa juzgada, por lo tanto de cumplimiento obligatorio.

Precisó que el incentivo funcional beneficiará a 400 trabajadores y funcionarios y no a 56. Asimismo, le echó en cara que la sentencia constitucional se dio antes de la aprobación del Laudo Arbitral y la Contraloría jamás ordenó que no se pague sino que "fiscalizarán a futuro los dineros que sean pagados ilegalmente". También refutó que el pago del incentivo funcional perjudicaría a las obras, nada más falso porque no se tocará recursos de inversión sino de administración, agregó.

Peredo también le tomó la palabra de realizar un debate entre sus equipos de asesores para comprobar quién tiene la razón, y finalmente le dijo que a los trabajadores municipales no les interesaba "la cabeza del Alcalde" porque ellos no eran políticos sino sindicalistas y que todos sus actos estaban enmarcados en las leyes y la Constitución Política del Estado (CPE).

Las respuestas dejaron a Mérida sin argumentos y con el compromiso de iniciar el diálogo, especialmente le quitó el discurso de que el proceso laboral era político y que detrás de ese movimiento de reivindicación laboral se escondían intereses del gobierno de querer tumbarlo. "Mérida quedó callado, y sólo atinó a convocar a la gente a defender la democracia", finalizó Ureña.