Cochabamba, 12 de junio (Red País).- La "mentalidad criminal" del alcalde Eduardo Mérida Balderrama se vuelve a poner de manifiesto al ordenar una sañuda persecución política y administrativa en contra del jefe de personal del Hospital de Quillacollo, Ossman Ponce Nogales, en venganza por su visión crítica de la gestión municipal manchada de corrupción y abusos excesivos.

Hace dos meses, Ponce expresó su desacuerdo con las acciones ilícitas y delictivas del alcalde Mérida y su entorno familiar, quien ordenó a sus funcionarios leales destruir y descalificar a los supuestos opositores de Mérida a través de las redes sociales, incluso, con agresiones físicas. Al no ser acatadas sus instrucciones, Mérida, profirió insultos degradantes contra Ponce a quien lo llamó "hijo de p...", hecho revelado por unos audios que circulan por varios sitios web.

Según el abogado Max Ureña, defensor legal de Ossman Ponce, no es la primera vez que Mérida está implicado en delitos que dañan el honor de las personas. Lo hizo con todos a quienes considera un peligro para continuar con su gestión corrupta e ineficiente, agregó.

"En mi caso me inventó una supuesta violación al margen de ordenar mi eliminación física, que fue desmentido y archivado por los fiscales que investigaban el caso. Varios periodistas, dirigentes vecinales, concejales, diputados y otras personas contestarias a su gestión, también fueron víctimas de insultos, ofensas, injurias, calumnias y otros, por lo que Mérida es considerado una grave amenaza y peligro para la sociedad, ya que al parecer a enloquecido y se manejaría con una mentalidad criminal", dijo.

SAÑUDA PERSECUCIÓN

En el caso de Ponce, pese a no tener pruebas de su participación en denuncias que ponen al descubierto graves hechos de corrupción en varias reparticiones municipales, en especial en el hospital de Quillacollo, y que implican al alcalde Mérida, su esposa Jovanna Maldonado y el secretario de Desarrollo Humano, Marco Galvez, es víctima de una campaña de desprestigio por las redes sociales y persecución política y administrativa.

De acuerdo a informes oficiales del director de Recursos Humanos de la Alcaldía, Javier Gutiérrez, el jefe de personal del hospital de Quillacollo, Ossman Ponce, enfrenta 15 llamadas de atención sin fundamento legal y administrativo, ya que sería víctima del odio, resentimiento y venganza de Mérida.

Entre las razones de las llamadas de atención figuran casos graciosos: "Por no asistir a reuniones de las cinco de la madrugada; por no participar de actividades de fin de semana; por no acompañar a entrega de obras; por no asistir a aplaudir al alcalde Mérida en desfiles y actos masivos; por no insultar a los concejales; por no asistir a actividades fuera de trabajo, por no aportar dineros para celebrar el cumpleaños de Mérida y su esposa y por no aportar recursos para pagar a los abogados del alcalde por sus juicios por corrupción y otros ilícitos".

La rabia del alcalde Mérida en contra de Ponce, se debería a los reclamos que hizo el funcionario por los descuentos injustificados de los sueldos y bonos de 200 y 300 bolivianos por persona, dineros que van a parar directamente a los bolsillos de la autoridad edil y su esposa.

Ossman Ponce Nogales es uno de los gestores para la victoria electoral de Mérida en su condición de jefe de campaña y su sostenibilidad en la silla edil, ahora es víctima de la deslealtad, traición y odio enfermizo del Alcalde.

AMG// EFN

------------- 000000 ----------