Cochabamba, 9 de julio (Red País).- El alcalde Eduardo Mérida Balderrama es un viejo político y abogado matrero con 20 juicios por sus inconductas profesionales, y no un angelito como se pinta o un líder de la nueva generación de Quillacollo.

Según una síntesis de un folleto biográfico de pronta circulación, con sus 46 años encima, Mérida transitó por varios partidos políticos y su sueño siempre fue ser alcalde, diputado, ministro de gobierno o gobernador de Cochabamba.

A sus 26 años inició su militancia en las filas del banzerismo, perteneciendo a la línea dura de ADN, influenciado por su lectura de "Mi lucha" de Hitler, un libro de cabecera, quizás el único que alcanzó a leer por su poca afición a la lectura, letras y cultura.

Mérida el 2000 asumió el cargo de director de Impuestos Internos de Quillacollo de donde salió por denuncias de corrupción. En 2001, a sus 31 años, fue Subprefecto de Quillacollo cuando el cargo tenía peso político en las provincias.

Tras permanecer un año y medio en el cargo, concluyó su mandato en medio de denuncias de inmoralidad ya que fue descubierto manteniendo relaciones sexuales, desaparición de dineros de depósitos y apropiación de terrenos de campesinos en la zona de Vinto y el asesinato de dos campesinos en el puente de Parotani, que fueron investigados por los dirigentes de la Central Única de Trabajadores Campesinos de Quillacollo y denunciados a la instancia de la Confederación. El caso del asesinato a bala de los dos campesinos y más de diez heridos, implican al exprefecto adenista José Orías Arredondo, cuyos hechos fueron difundidos profusamente por los medios escritos y televisivos, existiendo pruebas contundentes de la participación de Mérida.

ABOGADO PENDENCIERO

Posterior a esta experiencia política y administrativa, según la investigación, el actual alcalde Mérida, dio un paso al costado para cobijarse en su bufete de abogado pleitista y pendenciero.

Del 2002 al 2009, durante siete años, atendió casos muy sensibles y publicitados por los medios de comunicación donde trabó buena amistad con periodistas de las redes televisivas (por ahora se mantiene sus nombres en reserva) que ahora son sus "caseritos", y quienes contribuyeron a perfilar un liderazgo social.

En 2009 ensayó su candidatura a diputado por la Circunscripción 26 por la Nueva Fuerza Republicana (NFR), siendo derrotado por Evaristo Peñaloza Alejo de las filas del Movimiento al Socialismo (MAS).

El 2010 intentó ser candidato a la Alcaldía de Quillacollo por Unidad Nueva Esperanza (UNE) junto al exalcalde Héctor Cartagena Chacón, al no encontrar lugar en esa agrupación ciudadana, se acercó al Movimiento Sin Miedo (MSN), Poder Democrático Social (Podemos), incluso trató de comprar la sigla del Frente de Integración (FIN) de Charles Becerra.

En 2012, Mérida se desespera por ser candidato, y al no encontrar sigla disponible pospone sus aspiraciones hasta el 2015, mientras tanto tres candidatos pugnan para completar la gestión 2010-2015, siendo el ganador Charles Becerra, que se presentó con la sigla de UNE derrotando a Miguel Guzmán (MAS) y René Fernández (MSM).

En ese lapso, Mérida continúa atendiendo los hechos de violencia más escandalosos, siendo de su preferencia los casos de violación, atracos, narcotráfico, asesinatos y otros que son difundidos por las redes televisivas ansiosas de primicias, consolidando las relaciones con sus caseritos reporteros a quienes pagaba por cada cobertura.

EL DÍA "D" DE MÉRIDA

Finalmente, llega el día "D" del abogado Eduardo Mérida Balderrama en 2015, quien al filo del cierre de inscripciones de las candidaturas para alcaldes del municipio de Quillacollo, y tras intentar infructuosamente ser el candidato del MAS, de Unidos por Cochabamba (UNICO) y los Demócratas, se alquila la sigla del Frente para la Victoria (FPV). Con su nueva sigla, y tras dividir al MAS, logra imponerse a sus rivales.

Durante la campaña comete el delito de inducción al voto previsto y sancionado por la Ley del Órgano Electoral, por cuya razón estuvo a punto de perder su mandato antes de asumir el cargo de Alcalde. De no ser por la ayuda de diputados y senadores del MAS, algunos periodistas, vocales del Tribunal Electoral Departamental (TED), a quienes acudió para evitar su enjuiciamiento, Mérida no habría jurado como autoridad edil.

Tras su victoria, y al no lograr mayoría en el Concejo Municipal de Quillacollo, pues los resultados otorgaron cinco concejales al MAS, cinco al FPV y uno a los Demócratas, Eduardo Mérida por voluntad propia se arrimó a las autoridades masistas, entre ellos el actual gobernador Iván Canelas Alurralde, quien viabilizó su juramento en el Concejo con apoyo de dos concejales oficialistas. Antes de ello se registró varios empantanamientos por la conformación de la directiva de esa instancia municipal.

COQUETEOS CON EL MAS

A partir de su juramento como Alcalde, sin presión alguna, Mérida toma la decisión de acercarse al MAS y al presidente Evo Morales Ayma de quien logra seis proyectos de impacto social, educativo y urbano. Comparte el palco oficial de la fiesta de Urkupiña 2015 con el Jefe de Estado y varias autoridades del MAS, declara hijo predilecto al presidente Evo durante la sesión de honor en homenaje al aniversario de Quillacollo, designa al polideportivo olímpico con su nombre y enarbola las banderas del MAS ante un lleno completo de ese escenario deportivo.

Asimismo, cogobierna con el MAS de junio de 2015 a febrero de 2016, pues su primer secretario General, Cristian Vargas, exasambleísta y militante del MAS, asume ese cargo por decisión de la cúpula masista.

Durante la campaña por el referendo del Sí y el No para la reelección de Evo Morales y Álvaro García Linera, el alcalde Mérida por decisión propia y ante la oposición de sus hombres de confianza, realiza campaña por el Sí, incluso participa de un acto público en el salón de la Gobernación con participación de 45 alcaldes de 47 que tiene el departamento de Cochabamba. Mérida, a nombre de los 45 alcaldes masistas, convoca a la ciudadanía a votar por la reelección del presidente Evo.

Esa decisión es cuestionada por sus aliados del pasado, en particular por Manfred Reyes Villa, quien incluso le envía 30 mil dólares para hacer campaña por el No, haciéndolo desistir de sus anteriores determinaciones a escasos cuatro días del referendo.

A esos errores políticos se suma su angurria natural por el dinero, pues Mérida antes y durante la campaña recibe dineros de contratistas y partidos políticos de la oposición. Asimismo, desde el primer día de su mandato recoge los frutos del poder, ya que su antecesora, Danitza López, deja varios cheques que Mérida y su esposa Jovanna Maldonado Villarroel son beneficiados con los "diezmos" que dejan los contratistas y proveedores.

El sueño de Mérida se cumple en 2015, y su ilusión de ser el hombre más rico de Quillacollo se va haciendo realidad, a través de extorsiones, imposición de diezmos, venta o tráfico de cargos a 1.000 y 3.000 dólares, aprobación de loteamientos y urbanizaciones ilegales a cambio de fuertes sumas de dinero. Mérida y su joven esposa ostentan el monopolio absoluto del poder y muchos bienes entre casas, lotes y vehículos lujosos tanto en Quillacollo, Santa Cruz y Argentina. Lo demás es pura demagogia y cuento chino. (Continuará)

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