Vergonzoso show: Eduardo Mérida obligó a funcionarios a aplaudirle en cada cuadra del recorrido de Urkupiña

Cochabamba, 2 de agosto (Red País).-

El alcalde Eduardo Mérida Balderrama, mediante instructivo, obligó a los funcionarios de las diferentes reparticiones de la Alcaldía de Quillacollo a aplaudirle, colocarle guirnaldas de flores y echarle mixturas en cada cuadra del recorrido o ruta oficial de la Entrada de Urkupiña durante la segunda promesa de las fraternidades del domingo pasado.

Trabajadores, funcionarios administrativos y consultores de línea de las direcciones de Urbanismo, Tesoro Municipal, RUA, las empresas de agua potable, alcantarillado y aseo urbano, especialmente del hospital de Quillacollo fueron forzados a realizar esas ridículas como vergonzosas acciones destinadas a elevar el ego del alcalde Mérida y tapar la repulsa de la población a lo largo del recorrido de 4.5 kilómetros.

Según testimonios de los funcionarios y trabajadores que participaron de este "show callejero", Mérida ordenó a sus allegados a ejercitar un control estricto del personal para que asista de forma obligatoria a aplaudirle, colocarle guirnaldas de flores y echarle mixturas, además de gritar vivas y loas a la autoridad.

La compra de las flores y mixturas estuvo a cargo de los mismos funcionarios, quienes recorrieron los 4.5 kilómetros de la ruta de la promesa de las fraternidades. Apenas cumplían su labor en una cuadra debían correr a la otra esquina para repetir el circo o teatro, en una actitud por demás ridícula que recordaba a los tiempos del "cartagenismo".

"Con ese absurdo show, Mérida buscó congraciarse con la población y demostrar que goza de popularidad, cuando sectores importantes de Quillacollo expresaron su repulsa por los casos de corrupción que comprometen al Alcalde y su joven esposa", dijo la asambleísta departamental Lizeth Beramendi, al confirmar esos extremos en la calle Waldo Ballivián.

Sostuvo que daba risa y pena porque los funcionarios corrían presurosos para cumplir con el libreto de aplaudirle, colgarle guirnaldas y echarle con mixturas, lo que fue percibido por el público apostado a lo largo del recorrido de la segunda promesa.

ÓRDENES: Los funcionarios y trabajadores municipales que participaron y acataron los caprichos del alcalde Eduardo Mérida, informaron que las órdenes fueron impartidas mediante whatsapp por el administrador de personal del Hospital de Quillacollo Osmán Ponce, quien incluso advirtió que quienes no participaron "alisten sus maletas".

Asimismo por la misma aplicación digital instruyó colocar guirnaldas y echar mixturas sólo al alcalde Mérida, al concejal Héctor Montaño y al dirigente de las fraternidades René Valdez y "a nadie más".

Las órdenes eran permanentes, incluso utilizando palabras soeces: "Cabrones muévanse y cuiden que nadie se acerque al jefe Mérida, especialmente cierren la boca a los que le insultan, ¿me han entendido?".

En uno de esos momentos convocó a los miembros del grupo M-15 a constituirse en la calle Waldo Ballivián donde se habría detectado una posible rechifla al alcalde por parte de vecinos y otros sectores sociales.

"Por las denuncias y testimonios de los trabajadores, alrededor de 200 personas fueron movilizadas el pasado domingo para realizar esos actos dirigidos a elevar el narcisismo del Alcalde y hacer una demostración de popularidad, cuando su imagen va cayendo por las graves denuncias de corrupción, abusos e injerencia de su esposa en la administración municipal", finalizó Beramendi a tiempo de anunciar que se hará una investigación y seguimiento de estos hechos oprobiosos.